Crecen los indicios de una nueva ola de ataques de EEUU contra Irán
Estados Unidos parece dispuesto a reanudar sus ataques a gran escala contra Irán, pero es poco probable que haya una solución militar en este...
Estados Unidos parece dispuesto a reanudar sus ataques a gran escala contra Irán, pero es poco probable que haya una solución militar en este devastador conflicto, según los expertos.
Las fuerzas de Washington y Teherán llevan a cabo actualmente ataques contra barcos comerciales en el estrecho de Ormuz: Washington contra los que intentan sacar crudo iraní, Teherán contra los que no obedecen sus exigencias sobre la ruta de tránsito.
Pero ninguno de los dos países ha realizado ataques importantes contra objetivos terrestres desde principios de septiembre.
"Ahora apuesto por la probabilidad de ataques poco después de las elecciones de medio mandato", dijo Suzanne Maloney, directora del programa de política exterior en la Brookings Institution, en referencia a los comicios del 3 de noviembre en Estados Unidos.
Entre los posibles indicios que detecta esta experta están la llegada de más tropas estadounidenses a Oriente Medio, las advertencias emitidas a los estadounidenses en la región y el elevado nivel de alerta de las fuerzas israelíes.
El presidente Donald Trump ha reafirmado públicamente que no atacaría "antes de las elecciones de medio mandato", recuerda Maloney, pero ha dejado en el aire lo que pueda suceder después.
La guerra estadounidense-israelí contra Irán —iniciada a finales de febrero— es impopular en Estados Unidos, especialmente porque ha hecho subir drásticamente los precios del combustible.
"En esencia, la situación no es sostenible en su estado actual", dijo Maloney.
El bloqueo estadounidense está "provocando un gran sufrimiento para los iraníes".
"Tiene que haber algún tipo de resolución, ya sea mediante la diplomacia o mediante la acción militar", añadió.
Consultado el viernes sobre Irán, Trump dijo a los periodistas: "Podríamos ponerle fin muy rápidamente", pero la cuestión es "si queremos rematarlo, o... si solo queremos dejar que se marchite".
Tom Barrack, embajador estadounidense en Turquía y enviado especial para Siria e Irak, afirmó el viernes que podría producirse "totalmente" un ataque este fin de semana, antes de las elecciones israelíes del martes.
- "Imposible de predecir" -
Jason Campbell, investigador del Middle East Institute, dijo que "ciertamente ha habido señales recientes de que podría haber nuevos ataques", o de que "Estados Unidos espera ataques llevados a cabo por Irán" o por sus aliados hutíes en Yemen.
Este experto señala el despliegue previsto del USS Theodore Roosevelt en Oriente Medio —lo que podría elevar al menos temporalmente a tres el número de portaaviones de ataque en la zona—, así como la decisión de enviar otra Unidad Expedicionaria de Marines a la región.
Campbell también dijo que aviones de combate israelíes realizaron recientemente una "demostración de fuerza" que imitó ataques anteriores contra Irán.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, se reunió en pasados días con el primer ministro Benjamín Netanyahu en Israel.
Sin embargo, "es imposible predecir el momento", advierte.
A su juicio, las opciones de Trump son más limitadas que al principio del conflicto, ya que los daños sufridos en las bases estadounidenses en la región han dificultado cualquier posible operación terrestre.
"En este punto, no hay ningún lugar seguro para concentrar a los miles (en algunos escenarios decenas de miles) de efectivos que serían necesarios para una operación de este tipo", afirmó.
Maloney, por su parte, dijo que "la mayoría de los sitios militares convencionales (en Irán) ya han sido gravemente degradados" por ataques anteriores, lo que significa que cualquier nueva campaña probablemente "implicará más ataques contra infraestructuras civiles y objetivos que afecten a la población iraní".
Pero eso —o cualquier tipo de acción militar— difícilmente conducirá a una resolución del conflicto.
"Desde el principio... esta ha sido una guerra que no puede terminarse con una escalada definitiva por ninguna de las partes", dijo Maloney.
Campbell coincidió: "No veo cómo nuevos ataques contra Irán, similares a los de los primeros cincuenta días de la guerra, van a mover la aguja estratégica para el régimen iraní".
"Han demostrado una disposición a absorber una cantidad significativa de daño físico, y ni siquiera algunas modificaciones en los objetivos que incluyan infraestructuras mixtas clave o incluso civiles cambiarán esto", añadió.

