Economía global navega entre crisis y oportunidad, afirma jefa del FMI
La directora del FMI comparó el martes la economía mundial con un "barco azotado por la tormenta"; que navega entre una alta inflación, deuda y guerras comerciales; mientras avanza impulsado

La directora del FMI comparó el martes la economía mundial con un "barco azotado por la tormenta", que navega entre una alta inflación, deuda y guerras comerciales, mientras avanza impulsado por la revolución de la inteligencia artificial.
Kristalina Georgieva declaró a periodistas en Washington que, hasta ahora, la economía global ha soportado mejor de lo esperado "el shock energético causado por el cierre del estrecho de Ormuz".
Los precios de la energía en todo el mundo se han disparado desde que EE.UU. e Israel lanzaron su guerra contra Irán.
En julio, el FMI recortó por segunda vez este año su proyección de crecimiento global, a 3% para este año.
Georgieva afirmó el martes que el impacto de la guerra es "asimétrico", en función de la exposición de cada país a las importaciones de petróleo del Golfo y de su estabilidad macroeconómica general.
La inflación global por los altos precios de la energía también está en medio de un "tira y afloja" por el "shock positivo de demanda de la IA", señaló, en referencia a las enormes inversiones en la nueva tecnología.
Georgieva advirtió que, con la llegada del invierno en el hemisferio norte, la demanda de energía no hará más que aumentar, lo que podría impulsar un nuevo repunte de los precios.
"Esto significa que el shock energético no ha terminado. Un nuevo aumento de los precios del petróleo podría alimentar la inflación, obligando a los bancos centrales a mantener una postura de política restrictiva, con consecuencias sobre los costos del servicio de la deuda y sobre la actividad económica", explicó.
Georgieva se mostró optimista respecto al amplio impacto de la IA en la economía mundial, y afirmó que ya se observan efectos positivos en más países además de EE.UU., el líder en esta tecnología hasta ahora.
Admitió no obstante que existen "importantes incógnitas" sobre la IA y dijo que el riesgo de quedar atrás es "más profundo" en los países en desarrollo.
