Republicanos de la cámara baja aprueban paquete de 95.000 millones de US$ para guerra contra Irán

WASHINGTON (AP) — La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó el miércoles una propuesta presupuestaria de 95.000 millones de dólares solo con votos republicanos, una iniciativa con pocas probabilidades de prosperar para financiar la guerra contra Irán y otras prioridades de la Casa Blanca pese a las objeciones de los demócratas y de unos pocos republicanos, en un empuje final antes de las elecciones de mitad de mandato.
Los republicanos de la cámara baja estaban divididos en torno al plan; algunos conservadores se mostraron recelosos porque no hay recortes presupuestarios compensatorios. Pero el presidente del recinto legislativo, Mike Johnson, siguió adelante, al considerar que el proceso en solitario es la mejor oportunidad para sacar adelante las prioridades del presidente Donald Trump en un Congreso dividido, pese al escepticismo en el Senado.
El resultado de la votación fue 216 a favor y 214 en contra. Dos republicanos y un independiente se sumaron a los demócratas en la oposición.
“Sólo balas y bombas para terminar el trabajo”, manifestó el representante republicano Jodey Arrington, presidente de la Comisión Presupuestaria.
Los demócratas sostuvieron que el dinero debería gastarse en el país, en particular en iniciativas para reducir los costos para los estadounidenses.
“Los republicanos planean gastar decenas de miles de millones de dólares en la fallida guerra de Trump en Irán", declaró esta semana el representante Pete Aguilar, presidente de la bancada demócrata de la Cámara de Representantes. "Piensen en lo que podríamos erogar con estos recursos en su lugar”.
El Congreso está estancado en lo que respecta a la guerra de EE.UU. contra Irán: no puede detener los ataques militares de Trump, pero tampoco ha autorizado el uso de la fuerza militar estadounidense, y está políticamente dividido ante la necesidad de aportar miles de millones de dólares de los contribuyentes para pagarla. La mayoría de los estadounidenses desaprueba la estrategia de Trump frente a Teherán, según una encuesta reciente de AP-NORC.
El forcejeo presupuestario ocurre mientras Trump asistía al traslado digno de cuatro militares muertos en Oriente Medio, lo que elevó a 18 el número de bajas militares. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo a los senadores en una acalorada audiencia esta semana que el Pentágono se está quedando sin fondos, a pesar de una asignación extraordinaria de 150.000 millones de dólares incluida en el gran proyecto de ley de presupuesto del año pasado.
Aunque la resolución avanzó en la Cámara de Representantes, la estrategia de Johnson enfrenta incertidumbre en el Senado.
El paquete incluye 60.000 millones de dólares para el Pentágono y 13.000 millones para otras necesidades de seguridad nacional, 12.000 millones para agricultores que atraviesan dificultades debido a los aranceles de Trump, y 10.000 millones para cambios en la ley electoral alineados con la Ley SAVE America y los requisitos de presentar una prueba de ciudadanía al sufragar, que son la principal prioridad de Trump.
Una herramienta presupuestaria que antes era poco común es la norma ahora en un Congreso dividido
Los republicanos están recurriendo al proceso de conciliación presupuestaria, el cual permite la aprobación por mayoría simple en el Congreso, eludiendo la capacidad del Senado para obstruir la medida y retrasarla o bloquearla.
Antes poco frecuente, el proceso de conciliación es ahora la estrategia preferida de Johnson para impulsar propuestas en el Congreso. Es la vía con la que los republicanos aprobaron la gran ley de recortes de impuestos y recortes al gasto público promovida por Trump el verano pasado, y con la que este año financiaron el Departamento de Seguridad Nacional, pese a la negativa de los demócratas a financiar la agenda de deportaciones masivas del mandatario.
“Independientemente de cómo se sienta uno con respecto a los acontecimientos actuales, estos fondos son necesarios para garantizar que nuestras fuerzas de combate sigan listas, que nuestros soldados reciban su paga y que nuestra nación esté segura”, expresó el representante republicano Mike Rogers, presidente de la Comisión de Servicios Armados.
Pero el líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, sostuvo: “Los republicanos literalmente han arrancado comida de la boca de niños hambrientos, personas mayores y veteranos para sostener la maquinaria de guerra de Trump”.
Entre quienes se opusieron estuvo el representante Kevin Kiley, un exrepublicano convertido en independiente, quien dijo que consideraba que cualquier proyecto de ley para financiar una guerra debería ser bipartidista. También quería asegurarse de que el Congreso tuviera un “nivel de participación mucho mayor” para poner fin a la guerra, y dijo que esta propuesta no ponía en marcha ese proceso.
Los republicanos Thomas Massie y Warren Davidson también votaron en contra.
Esta es la tercera vez que los líderes republicanos han recurrido a la conciliación, por lo que llamaron 3.0 a esta versión, y es un proceso largo. Si la cámara baja aprueba la resolución presupuestaria, luego pasa al Senado para una sesión ininterrumpida en la que se sopesarán enmiendas políticamente difíciles, algo que los senadores preferirían evitar en un año electoral.
La resolución presupuestaria establece instrucciones para que las distintas comisiones redacten proyectos de ley, algo que Johnson espera que pueda completarse este verano, con una votación final del paquete una vez que los legisladores regresen a laborar tras el receso de agosto.
Los senadores critican el presupuesto de la cámara baja y tienen sus propias ideas
El líder de la mayoría del Senado, John Thune, no se ha comprometido con el paquete de la Cámara de Representantes, que también divide a su propia mayoría republicana: algunos senadores republicanos prefieren que se asigne más dinero para las fuerzas armadas, y otros exigen que los costos se compensen con recortes en otros ámbitos.
“Ya veremos”, comentó Thune esta semana.
Por ahora el enfoque de Thune es evitar otro cierre del gobierno. Quiere que el Senado apruebe una medida temporal de financiación, llamada resolución de continuidad, para proporcionar financiación rutinaria al gobierno antes de que los legisladores se vayan al receso de verano.
Si los senadores no logran llegar a un acuerdo sobre la financiación del gobierno, Thune ha dicho que podría retener la resolución presupuestaria de la cámara baja y usarla más adelante en otoño como una forma de impulsar la resolución en el Senado, pese a las objeciones. Quiere evitar un cierre federal cuando expiren los fondos actuales, el 30 de septiembre.
“Es una posibilidad que, si fuera necesario, podríamos tomar esa resolución presupuestaria aprobada por la cámara baja y usarla para financiar al gobierno", indicó Thune. "Espero que eso no sea necesario”.
Thune también ha chocado con Trump por el impulso del presidente a la Ley SAVE America, que exigiría presentar una prueba de ciudadanía para poder votar. La medida, aunque popular entre los partidarios más fervientes del presidente, no cuenta con suficiente apoyo entre los republicanos de la cámara alta para ser aprobada.
Ya es ilegal que los extranjeros voten en elecciones federales, y expertos advierten que las nuevas reglas propuestas podrían dificultar que estadounidenses con derecho a voto emitan sus papeletas.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.



