"Trumpapalooza" pone a prueba la apuesta republicana en las elecciones de medio mandato
Los republicanos de EE.UU. se reúnen esta semana en Dallas para movilizarse en torno a Donald Trump; en busca de mantener el control del Congreso en las elecciones de medio mandato de noviembre

Los republicanos de EE.UU. se reúnen esta semana en Dallas para movilizarse en torno a Donald Trump, en busca de mantener el control del Congreso en las elecciones de medio mandato de noviembre, pese a la baja popularidad del presidente.
El "Trumpapalooza" del 9 y 10 de septiembre, bautizado así por sus organizadores en alusión al famoso festival internacional de música, busca poner en el centro el legado del presidente, en una convención inusual para unas legislativas
El panorama para los comicios en los que se renueva toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado no es alentador para los republicanos.
La firma de datos electorales Decision Desk HQ pronostica que los demócratas ganarán la Cámara de Representantes por 229 escaños frente a 206, mientras sitúa el Senado 50-50. Los líderes republicanos, no obstante, apuestan por más Trump.
"El presidente va a mirar directamente a la cámara y va a decir: 'Yo estoy en la papeleta'" de votación, declaró el jefe de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, a sus simpatizantes en Texas antes del encuentro. "Porque, aunque su nombre no lo esté, su gobierno, su legado, la agenda de Estados Unidos Primero, sí lo están", agregó.
Trump aparecerá ambos días en el American Airlines Center de Dallas: será el acto principal del miércoles y tendrá el discurso de cierre el jueves, tras la intervención del vicepresidente JD Vance.
En una publicación en redes sociales en la que presentó el evento como "el mayor mitin de todos", Trump prometió una celebración musical de las "tremendas victorias" del partido y sus "increíbles candidatos".
- Prefieren no ir -
Los organizadores esperan destacar las rebajas de impuestos del gobierno y sus políticas contra la inmigración, y presentar a los demócratas como izquierdistas extremos, una estrategia que entraña riesgos.
La aprobación de Trump se sitúa en torno al 33% en medio de una inflación persistente, precios elevados del combustible, una guerra impopular con Irán y una costosa disputa comercial con Canadá.
Varios candidatos republicanos cuyas contiendas determinarán el control del Congreso parecen mostrarse reacios a sumarse a la celebración. Una encuesta de Politico entre más de 70 legisladores y candidatos reveló que la mayoría no planeaba asistir o aún no se comprometía, mientras otros rechazaron revelar sus planes.
Algunos republicanos vulnerables han citado compromisos de campaña, debates u obligaciones familiares, mientras que otros se han quejado en privado de que se les haya pedido aportar al menos 25.000 dólares para asistir.
Johnson reconoció que algunos estarán ausentes, pero insiste en que la mayoría de los republicanos hará al menos una aparición. "Tenemos una oportunidad real de desafiar la historia y ganar las elecciones de medio mandato", afirmó Johnson en un video de promoción del encuentro.
-Fútbol americano -
Las dos noches de la convención coinciden con los partidos inaugurales de la temporada de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), lo que podría obligar el espectáculo estelar de Trump en horario de máxima audiencia a competir con uno de los eventos deportivos más populares de Estados Unidos.
Los organizadores republicanos rechazan las sugerencias de que el evento esté mal programado y sostienen que servirá para energizar a los activistas, recaudar fondos y dar a los candidatos una valiosa exposición nacional.
La convención también se está utilizando como una gran oportunidad de recaudación: según los informes, a los donantes se les ha ofrecido una fotografía con Trump por 88.600 dólares, mientras que el acceso a una mesa redonda con el presidente cuesta 250.000 dólares. Para los republicanos, sin embargo, la apuesta más grande es política.
Su estrategia para noviembre depende de convencer a millones de votantes que apoyaron a Trump en 2024 para que regresen ahora que él no está realmente en la papeleta. Incluso buscan captar a los independientes, que se han mostrado cada vez más desencantados con su presidencia.
El consultor republicano Matt Klink, que ha trabajado en cientos de campañas políticas durante tres décadas, afirmó que Trump podría ser tanto un obstáculo como una ayuda en noviembre, según el estado.
"Algunos candidatos seguirán abrazando a Trump, mientras que otras campañas en estados clave están sopesando hasta qué punto identificarse con él, en medio de las preocupaciones por la inflación, la guerra con Irán y sus débiles índices de aprobación", declaró a la AFP.
"Los republicanos no pueden romper con Trump porque los demócratas y los medios no se lo permitirán. Pero sí pueden trabajar para centrarse en las prioridades locales, y presentar a los demócratas rivales como extremistas radicales", agregó.
