Wall Street cierra a la baja por el alza del petróleo y el estancamiento en Oriente Medio
La Bolsa de Nueva York cerró a la baja el lunes; el aumento de los precios del petróleo y el estancamiento de la situación en Oriente Medio ejercen una presión negativa sobre

La Bolsa de Nueva York cerró a la baja el lunes, cuando el aumento de los precios del petróleo y el estancamiento de la situación en Oriente Medio ejercen una presión negativa sobre las acciones y los costos de endeudamiento.
El Dow Jones cedió un 0,67%, el índice Nasdaq perdió un 0,92% y el índice ampliado S&P 500 retrocedió un 0,77%.
"El estancamiento persistente entre Washington y Teherán sacude a los mercados en este inicio de semana", considera José Torres, de la plataforma Interactive Brokers.
El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó públicamente una oferta iraní destinada a reabrir el estrecho de Ormuz. Pero declaró al medio Axios que esperaba una reanudación de las negociaciones con Irán en los próximos días.
No se han anunciado nuevas rondas de conversaciones entre ambos países, pero el jefe de la diplomacia iraní tenía previsto reunirse el lunes con el mediador catarí en Nueva York, según la cadena estatal Irib.
"El optimismo respecto a la firma de un acuerdo se está desvaneciendo", opina Fiona Cincotta, de la plataforma Forex.com.
El barril de Brent, referencia internacional para el petróleo, subió el lunes cerca de un 1% y se mantiene muy por encima del umbral simbólico de los 100 dólares.
"La prima geopolítica que sostiene los precios del petróleo hace temer en Wall Street que la Fed (el banco central estadounidense) endurezca considerablemente su política monetaria para contener la inflación", señala Torres.
Según la herramienta de seguimiento CME FedWatch, el mercado da por seguro que se producirá un nuevo ajuste monetario de aquí a finales de año, posiblemente ya en la próxima reunión de la institución a finales de octubre.
La bolsa neoyorquina prefiere un entorno monetario más flexible, favorable a los beneficios de las empresas.
En este contexto, los inversores exigen más para prestar al Estado estadounidense, al considerar que los elevados precios de la energía alimentarán la inflación y reducirán sus márgenes.
Hacia las 20:20 GMT, la rentabilidad de la deuda pública de Estados Unidos se situaba en 5,23% tras haber subido hasta 5,27%, un nivel no visto desde hacía 19 años.
"El calendario económico se anuncia cargado en este final de mes, (...) sin embargo, el contexto geopolítico debería seguir siendo el principal motor de los mercados en los próximos días", anticipa Torres.
