
La unión en oración en el Vaticano entre León XIV y el máximo representante de la Iglesia anglicana, semanas atrás, fue la primera tras el cisma de 1534; un paso clave en las relaciones ecuménicas
El jueves 23 de octubre tuvo lugar en Roma el encuentro particularmente significativo entre el papa León XIV, cabeza visible de la Iglesia católica, y el rey Carlos de Inglaterra, gobernador supremo de la Iglesia del Reino Unido. En la capilla Sixtina, famosa por sus espléndidos frescos de Miguel Ángel, rezaron juntos en latín e inglés. El rey Carlos es el primer líder de la Iglesia anglicana en unirse formalmente en oración con un pontífice romano, después de la ruptura de Enrique VIII, el absolutista monarca tudor, rey de Inglaterra y señor de Irlanda, que falleció en 1547, en el mismo siglo en el que nacería William Shakespeare. Esa dolorosa ruptura tuvo sus mártires, como entre otros el canciller humanista Tomás Moro (1478-1535), venerado como santo por católicos y anglicanos en homenaje a su fidelidad a su conciencia y a Dios.

