
¿Estamos ante la primera partícula subátomica de la matemática?
Una IA resolvió la ecuación Navier-Stokes, hasta aquí un gran problema abierto, y abrió la polémica entre científicos
Una IA resolvió la ecuación Navier-Stokes, hasta aquí un gran problema abierto, y abrió la polémica entre científicos
(Ann Arbor, Michigan).- El 8 de septiembre, OpenAI anunció que una inteligencia artificial había resuelto uno de los grandes problemas abiertos de la matemática. Las ecuaciones llevan los nombres de Navier y Stokes, que las escribieron en la primera mitad del siglo XIX, para describir el movimiento de los fluidos: desde el remolino de la crema en una taza de café hasta el movimiento de nubes estelares, pasando por las corrientes marinas y las espirales del tornado. El problema, en resumen, era saber si un fluido que al principio se mueve de manera regular, podía formar una “singularidad”: una región cada vez más pequeña en la que la velocidad creciera sin límite. La máquina encontró que sí. Construyó matemáticamente un remolino que se estrecha y se estira indefinidamente, aun cuando la energía total permanece acotada.
