Saltar al contenido principal
Lecturas: Cuando la filosofía dejó a las mujeres en la oscuridad
Suscriptores

Lecturas: Cuando la filosofía dejó a las mujeres en la oscuridad

“En las sombras de la tradición” rescata el aporte femenino de la influyente Escuela de Fráncfort, silenciado en favor de sus “genios” masculinos

“En las sombras de la tradición” rescata el aporte femenino de la influyente Escuela de Fráncfort, silenciado en favor de sus “genios” masculinos

6'
Compartir

Pocas instituciones académicas tuvieron, a mediados del siglo XX, la relevancia que alcanzó el Instituto de Investigación Social, conocido a partir de los años sesenta como Escuela de Fráncfort. Los trabajos publicados por algunos de sus miembros más renombrados no solo echaron luz en aquel oscuro presente, sino que trascendieron a su época y continuaron resultando claves para pensar cuestiones como el poder, el totalitarismo, la racionalización o la explotación. Obras como La dialéctica del iluminismo, de Max Horkheimer y Theodor Adorno, La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, de Walter Benjamin o El hombre unidimensional de Herbert Marcuse dan cuenta de ello. Si a los nombres ya mencionados sumamos los de Erich Fromm o Jürgen Habermas, queda claro que se trató de un lugar excepcional. Un personaje menos conocido fue su fundador Felix Weil (Buenos Aires, 1895–Delaware, 1975), un joven argentino cuya familia había emigrado de Alemania en 1890 y forjado una considerable fortuna exportando cereales de nuestro país a Europa. Estando en Fráncfort, donde se doctoró en Ciencias Políticas hacia los años veinte, Weil concibió la idea de crear un espacio de discusión e investigación independiente. Es así como, con fondos que le facilitó su padre, fundó el Instituto en el año 1923.