
Con la excepción de los libros de los autores de Seda y La amiga estupenda, son pocos las nuevas obras del país europeo que circulan en español; aquí, un muestrario
Desde el atentado a las Torres Gemelas, considerado entonces por el escritor Alessandro Baricco (Turín, 1958), el autor de Seda, el hecho que inició una nueva era histórica signada por la dictadura de las imágenes, Italia ha fortalecido un rumbo político que la condujo a ser la primera nación influyente de la Vieja Europa gobernada por una alianza de ultraderecha después de la segunda guerra. Los discursos del odio, el racismo y la xenofobia se multiplican, la culpabilización de los inmigrantes es moneda común. Los movimientos antieuropeístas y neonacionalistas amenazan con convertirse en líneas hegemónicas del país. Mientras tanto, la literatura, como el cine y el teatro, siguen un derrotero a contramano. Novelas históricas, nuevos feminismos, escritores migrantes, literatura de viajes y crítica cultural crean un contradiscurso que resiste en un clima enrarecido, en que la palabra y la propaganda oficial se imponen a través de los medios masivos de comunicación y las redes sociales.
