
Reseña: Baldío, de Matías Dalvarade
“Pensar que uno es el mismo en dos lugares diferentes es pensar con soberbia. El ambiente es un ser vivo que define la forma de sus habitantes.”, afirma Luis Fisher, el narrador de Baldío, la primera novela de Matías Dalvarade, ganadora del Premio Luz Fernández Ediciones en 2025.
Luis es un profesor que vive en Capital Federal. En su adolescencia ganó un concurso literario y tuvo aspiraciones de convertirse en escritor. Vuelve a su pueblo natal, en la provincia de Buenos Aires, luego de haberse separado de su novia Verónica, y empieza a trabajar en el almacén de su padre, que no se encuentra bien de salud.
Dalvarade prescinde de un argumento definido y prefiere concentrarse en ofrecer una meticulosa ambientación neocostumbrista, mediante una acertada gradación fragmentaria que va alternando pequeños asuntos sin que ninguno asuma el papel de tema central: una obra en construcción donde funcionará un laboratorio de agroquímicos, el hallazgo de unos huesos en el terreno de la obra, las sesiones de jogging de Luis y su progresiva identificación con el maratonista Yuki Watanabe o la muerte de un amigo del padre de Fisher en la época de la última dictadura militar son algunos de ellos.
La voz de Luis es el eje unificador en torno al cual giran estas minitramas junto con sus reflexiones (“…soy un enfermo en coma que se despertó diez años atrás, que viajó al pasado”; “Alguien sano es […] alguien que tiene períodos largos entre un cambio de identidad y otro.”) y sus recuerdos, como los detalles sobre la muerte de su madre (“Nunca se supo si el apagón fue por culpa del derrame o por culpa del golpe contra el asiento del micro.”) y la evocación de un perro llamado Cruz que siempre lo acompañaba y “no dejaba bicho sin ladrar”.
La novela se caracteriza por un tono introspectivo y los sucesivos pasajes que unen el pasado del narrador con su presente le imprimen cierto matiz de atemporalidad. Entre los numerosos personajes que aparecen figuran los amigos de los Fisher, la arquitecta que dirige la obra, un hermano de Luis que vive en Nueva Zelanda y la mujer que cocina y realiza tareas de limpieza en el almacén. Los motivos de la ruptura con Verónica quedan sin ser aclarados al igual que los comentarios que le hace una chica a Luis (“Me dijeron que le pegaste en la pancita.”; “Me dijo que tu novia terminó internada.”).
Baldío seduce más por el calculado efecto acumulativo de su narración que por los hechos específicos que se relatan. En conjunto, parece plantear el interrogante de si el regreso de Luis al lugar donde creció representa un estancamiento espiritual o una experiencia revitalizadora que le permitirá iniciar un proceso de renacimiento personal.
Baldío
Por Matías Dalvarade
Luz Fernández Ediciones
187 páginas
$ 19.800







