Reseña: Suite inolvidable, de Akira Mizubayashi
“Una música profunda, interior, emerge del silencio de mi taller. Por el despliegue de sonidos graves y un ritmo lento […] resuena como la voz grave de un monje que pronuncia un rezo largo e intenso…” Así describe la lutier Hortense Schmidt –uno de los personajes de Suite inolvidable, novela de Akira Mizubayashi(Sakata, 1951)– la interpretación del violonchelista Ken Mizutani de una composición de Bach. Esto ocurre en 1945, en Japón, durante los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial. Hortense y Ken acaban de convertirse en amantes y se despiden porque el muchacho debe incorporarse al ejército. A su cuidado le deja el violonchelo, un valioso instrumento del siglo XVIII que le fue concedido a préstamo por haber ganado un concurso y que debe ser devuelto en 1946.
Mizubayashi cuenta la historia de Ken, sus estudios en París y su amistad con una violinista y un violista. Más adelante desarrolla otra historia que transcurre en 2016 y en la que intervienen el violonchelista Guillaume Walter, el lutier Jacques Maillard y su asistente Pamina. Dos nexos fundamentales, que determinarán la dirección del argumento, vinculan esta trama con la primera parte: el violonchelo de Walter es el mismo que tocó Mizutani y Pamina es la nieta de Hortense.
El autor japonés va gestando una serena estructura que recrea con destreza los movimientos de una suite musical sin alardes de erudición ni excesos de tecnicismos. En la descripción de las diferentes piezas ejecutadas predomina lo imaginativo y lo emocional (“Pensó que el trío de cuerdas era una verdadera conversación amistosa, una discusión intelectual y cortés…”; “Luego de una especie de lamento largo, triste y sombrío, se acercó poco a poco el final del primer movimiento.”), y las especificaciones sobre el violonchelo fabricado por el veneciano Matteo Goffriller en 1712 son siempre pertinentes.
Una tercera historia, la del médico Ryo Kanda, complementa la propuesta de la novela y establece un nuevo nexo mediante una frase (un deseo de paz a los hombres de buena voluntad) que el médico graba en 1945 en un banco y que Mizutani leerá conmovido, porque ambos comparten el mismo horror por la contienda que asuela al mundo y el mismo rechazo hacia el gobierno de su país, “una dictadura exacerbada, fundada sobre el culto fanático del emperador”.
En Suite inolvidable confluyen –a través del poder sanador del arte– una celebración musical y una convicción antibelicista. Los lazos literarios que Mizubayashi diseña con sutil exactitud para relacionar diferentes personajes y épocas terminan siendo –por obra del azar o del destino– lazos afectivos y solidarios que ofrecen un mensaje esperanzador.
Suite inolvidable
Por Akira Mizubayashi
Trad.: Julieta Sbdar Kaplan
Edhasa
237 páginas, $ 35.000




