Reseña. Un brillo de limpieza, de Jorge Accame
“El aroma levemente metálico de la sangre le ha quedado impregnado acaso para siempre” a Jonás Antúnez, el protagonista de Un brillo de limpieza, novela de Jorge Accame (Buenos Aires, 1956).
Su trabajo consiste en limpiar escenas de crimen. Este oficio lo obliga a viajar mucho. Es un hombre metódico, pero le resulta difícil recordar todos los casos en los que ha intervenido. Tiene sus códigos: evita tareas que se vinculen a la dictadura o que involucren a niños.
Antúnez nació en una ciudad llamada Puerto San Javier. En este lugar transcurre gran parte de la novela. Allí viven Gerardo y Clara, un matrimonio mal avenido, con sus hijos Andrés, Julieta y Diego. También Benicio, hermano de Clara. Los dos han sido amigos de la infancia de Jonás.
Gerardo, un adicto al juego, es instructor de vuelo y hace relevamientos de terreno para su suegro don Marcos, el megalómano dueño de una empresa constructora que se halla comprometido con actividades criminales y considera que “sin todas las miserias que la rodean, la vida no sería tan interesante”.
El título del libro anticipa el tono de humor negro que predomina en algunos pasajes del libro, especialmente en los que interviene Antúnez. Las conversaciones que Nancy –una vecina de Gerardo y Clara– mantiene con su perro proveen otro tipo de comicidad que tiende a lo disparatado.
Accame dispone la trama en rápidas secuencias que alternan la participación de los diferentes personajes y delinean sus personalidades. Para Clara “…estar enamorado podría consistir solamente en recostarse en la cama junto al amado, en silencio, teniendo la confirmación de que el otro permanece allí porque desea lo mismo que uno”. Gerardo, por su parte, “puede prestarle al sexo toda la atención sólo cuando el afecto es pálido”.
Jonás, dotado de una siniestra amabilidad, posee la psicología más compleja. Se enamoró de Clara a los doce años y nunca pudo enamorarse de nadie más. Sin embargo, ella jamás se interesó en él. Su profesión contrasta con su afición a instalar peceras en una de las oficinas que alquila. Aunque “el sexo le importa menos que el orden” inicia una relación amorosa con una tarotista, mientras “proyecta su vida como constructor de silencios”. Su conclusión metafísica es que “somos arrancados de la nada hacia la existencia, poco después somos arrancados de la existencia hacia la nada”.
Si al principio los segmentos de la novela aparentan cierta dispersión, lentamente van encajando unos con otros, como las piezas de un rompecabezas que no se completa del todo, porque Un brillo de limpieza deja un medido final abierto y propone un epílogo circular para la historia de Jonás cuando este retorna a Puerto San Javier por un trabajo.
Un brillo de limpieza
Por Jorge Accame
Detodoslosmares
128 páginas, $ 25.000





