Curiosos descubrimientos

Por Eduardo Tarnassi Para LA NACION
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21 de octubre de 2000  

Desde hace unos días el clima parece haberse vuelto razonable y, de ahora en más, la temperatura irá en aumento. Si viviéramos en el hemisferio norte, ya nos estaríamos preparando para alguno que otro día de perros . Es que, a diferencia de nosotros, por esas tierras denominan así las jornadas calurosas que abarcan la mayor parte de julio y agosto.

Esto viene a cuento para explicar que la vieja relación entre hombres y pichichos dio origen a excentricidades y dichos populares cuya explicación no siempre resulta conocida.

Ya que estamos en este terreno, nos detendremos en los mencionados días de perros . Algunos autores hanintentado explicar la referencia a los canes, poco clara para muchos, revisando conocimientos de la antigua Roma.

La cosa es así: de las 88 constelaciones que hay en el cielo, tres tienen nombres perrunos tales como Los Lebreles, Can Mayor y Can Menor. Los astrónomos explican que las dos últimas están próximas al gigante Orión.

Sirio es la estrella más brillante del Can Mayor y, a su vez, de todo el cielo. Está ubicada en el que sería el imaginario hocico de la constelación. Además, se la conoce como la estrella perro. Allí está el origen de la expresión que nos ocupa. En los días caniculares Sirio se eleva en el firmamento inmediatamente después que el Sol se pone. Esa persecución cotidiana resultó para los antiguos la razón del calor abrasador que caracteriza el verano boreal. La ascensión de la estrella perro fue importante en las literaturas griega y latina. Anteriormente lo había sido para los egipcios, que levantaron un templo en su honor: el de la diosa Isis, en Dendera.

Pero aquí no se detiene el muestrario de rarezas. También es frecuente que algunas personas se identifiquen con sus animales o realicen extrañas proezas en su nombre.

Hace algún tiempo se supo que los psicólogos británicos David Weeks y Kate Ward dedicaron buena parte de su tiempo a estudiar algunos de esos casos.

Weeks y Ward, que hicieron su trabajo para el Colegio Médico de Edimburgo, dieron con la luminaria de las patologías. Este excéntrico paciente se definía a sí mismo como amante de los animales y capaz de realizar cosas a las que otros no se animan. Una de ellas fue descolgarse desde lo alto de un edificio emulando al hombre araña, con la finalidad de recaudar fondos para adquirir una unidad de diálisis para un hospital.

Este extraño personaje fue mucho más lejos. Según confió a los psicoanalistas, nombró a su perro director de la empresa de la que era propietario. Tras semejante nominación hizo imprimir tarjetas con el nombre del animalito y la siguiente frase: Mueve la cola a todo aquel con quien te encuentres. Weeks y su ayudante encontraron síntomas de esquizofrenia combinada con hiperactividad en la mayor parte del centenar de los excéntricos estudiados. Suelen ser excepcionalmente curiosos, además de resistentes, longevos y poco propensos a enfermarse.

Un particular descubrimiento que, aunque de otro tenor, se suma al de los orígenes estelares de los días de perros , y algunas otras extrañezas que seguiremos develando poco a poco.

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