Día Mundial del ACV:
¿Por qué
es importante
reconocer los síntomas
de inmediato?
Reconocer los síntomas y llamar a la ambulancia sin demoras es el primer paso. A partir de ese momento, debe articularse una cadena de respuesta que conecte al servicio de emergencias, la unidad de traslado y un centro preparado para recibir al paciente, confirmar el diagnóstico y administrar el tratamiento en el menor tiempo posible.
Una sonrisa que de pronto se vuelve asimétrica. Un brazo que pierde fuerza. Una persona que, de un momento a otro, tiene dificultades para hablar o comprender lo que le dicen. Frente a esas señales, no se debe esperar a que desaparezcan solas: hay que pensar en un posible accidente cerebrovascular (ACV) y pedir ayuda médica de inmediato, porque está comprobado que una atención temprana mejora notablemente el pronóstico.
Aproximadamente 7 de cada 10 pacientes gozan de buena capacidad funcional posterior al evento si son tratados dentro de las primeras 4 horas y media desde el inicio de los síntomas.
Existe una ventana temporal de 4,5 horas en la cual el paciente puede recibir el tratamiento adecuado -que consiste en medicamentos trombolíticos para desobstruir la arteria tapada-, en caso de ser un ACV isquémico. Aunque existen otras modalidades terapéuticas que podrían utilizarse más allá de las 4.5 horas (en determinados tipos específicos de ACV isquémico), cuanto antes se instaure el tratamiento inicial, menores serán las secuelas y la mortalidad. Por lo tanto, la rapidez constituye un rasgo fundamental de la conducta de toda la cadena de atención.
En la Argentina se estima que se producen alrededor de 60.000 ACV por año¹ y es la primera causa de discapacidad adquirida. Un ACV puede producirse porque una arteria que lleva sangre al cerebro se obstruye -ACV isquémico, el más frecuente- o porque se rompe un vaso sanguíneo -ACV hemorrágico-. En cualquiera de los dos casos, el tiempo es determinante.
¹ Ameriso SF, Alet MJ, Rosales JS, et al. Incidence and case-fatality rate of stroke in General Villegas, Buenos Aires, Argentina. The EstEPA population study. J Stroke Cerebrovasc Dis. 2023;32(5):107058. DOI: 10.1016/j.jstrokecerebrovasdis.2023.107058.
Datos de impacto
60.000
ACV por año
se estiman
en la Argentina
2
MILLONES
de neuronas pueden perderse por cada minuto sin tratamiento durante un ACV isquémico
El ACV es la segunda causa de muerte
y la primera causa de discapacidad adquirida
VENTANA DE TIEMPO
4.5
MILLONES
dentro de las
primeras
4 horas y media
desde el inicio
de los síntomas,
el tratamiento
es clave.
pacientes gozan de buena capacidad funcional
posterior al evento si reciben atención a tiempo
SÍNTOMAS CLAVE
¿Cómo reconocerlo?
Sonrisa
asimétrica
Perdida de
fuerza
Dificultad
para hablar
Llamar de inmediato y registrar
la hora de inicio de los síntomas
FRENTE A ESTAS SEÑALES, ¡NO ESPERES!
LLAMA INMEDIATAMENTE AL SERVICIO DE EMERGENCIAS.
“Cuando se interrumpe el flujo sanguíneo, el cerebro empieza a sufrir inmediatamente. Por eso hablamos de una enfermedad tiempo-dependiente²: reconocer los síntomas, registrar a qué hora comenzaron y acceder rápidamente al diagnóstico y al tratamiento puede modificar de manera muy significativa el pronóstico y las secuelas”, explicó el Dr. Pablo Ioli, médico neurólogo, presidente de la Sociedad Neurológica Argentina.
Durante un ACV isquémico, por cada minuto sin tratamiento pueden perderse cerca de 2 millones de neuronas.²
² Saver JL. Time is brain—quantified. Stroke. 2006;37(1):263-266. DOI: 10.1161/01.STR.0000196957.55928.ab.
La carrera contra el tiempo
empieza en casa
El primer desafío sigue estando antes de llegar al hospital. Los síntomas aparecen súbitamente y muchas veces es otra persona -un familiar, un compañero de trabajo o alguien que está cerca- quien debe reconocerlos. Debilidad o pérdida de sensibilidad en un lado de la cara o cuerpo, dificultad para hablar o comprender, alteraciones visuales o del equilibrio, y un dolor de cabeza repentino y muy intenso son señales de alarma que pueden presentarse solas o en conjunto.
La indicación es llamar inmediatamente al servicio de emergencias y no esperar a que los síntomas desaparezcan.
“Ante la aparición de síntomas compatibles con un ACV, es fundamental actuar de inmediato, incluso si estos desaparecen espontáneamente. El primer paso es activar el sistema de emergencias, llamando al 107 en la Ciudad de Buenos Aires, al 911 o al número de emergencias correspondiente en cada jurisdicción. Nuestro objetivo prioritario es reducir al mínimo el tiempo entre esa primera llamada y el acceso al tratamiento adecuado, porque cada minuto cuenta y puede marcar una diferencia en el pronóstico del paciente”, sostiene Diego Slipak, coordinador del Programa de Docencia e Instrucción Permanente del SAME.
La transformación del sistema
de atención del
ACV
La respuesta sanitaria frente al ACV también empezó a transformarse. En mayo de 2026, el Ministerio de Salud de la Nación creó el Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV), cuyo objetivo es garantizar acceso oportuno y equitativo al diagnóstico, derivación y tratamiento en todo el país.
El programa contempla un Código ACV Nacional, centros coordinadores regionales, la integración de hospitales y servicios prehospitalarios y un sistema digital de trazabilidad. Además, en agosto, el ACV fue incorporado al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud como evento de notificación obligatoria.
En los últimos años distintas jurisdicciones desarrollaron sus propias respuestas. La Ciudad de Buenos Aires amplió su red de atención y fortaleció la coordinación con el SAME; Córdoba desarrolló una red provincial con hospitales de referencia y protocolos de derivación; y Mendoza y Salta, entre otras experiencias, incorporaron estrategias de telemedicina.
3 Ministerio de Salud de la Nación. Resolución 609/2026. Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV). 26 de mayo de 2026.
4 Ministerio de Salud de la Nación. Incorporación del accidente cerebrovascular al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud como evento de notificación obligatoria. Agosto de 2026.
“No existe un único modelo que pueda o deba replicarse en todo el país. Cada jurisdicción tiene que identificar dónde están sus pacientes, sus centros preparados, sus distancias y sus recursos. En provincias extensas, la telemedicina permite que un profesional que está a cientos de kilómetros pueda evaluar al paciente junto con el equipo local y colaborar en la decisión terapéutica sin perder un tiempo que es irreemplazable”, señaló la Dra. Gabriela Inés Orzuza, médica neuróloga, especialista en enfermedades neurovasculares y jefa de la Unidad de ACV del Hospital San Bernardo de Salta.
