
La princesa Diana llevaba apenas unos meses de casada cuando, en 1981, quedó inmortalizada en una fotografía tomada durante un evento formal, los medios la bautizaron como la ‘Bella durmiente’, un retrato icónico que, a casi 30 años de su fallecimiento, sigue demostrando su gran humanidad
El 29 de julio de 1981, los ojos del mundo se posaron sobre la Catedral de San Pablo, en Londres, donde Diana Frances Spencer –con tan solo 20 años de edad– se convirtió en la princesa de Gales al casarse con, por aquel entonces, el príncipe Carlos. La boda de ensueño, incluyendo el famoso vestido diseñado por David y Elizabeth Emanuel valuado en 9000 libras esterlinas, sigue siendo uno de los acontecimientos televisivos más vistos de la historia (unos 750 millones de espectadores); un número que, lamentablemente, sería opacado años más tarde por el funeral de Lady Di y sus dos mil millones de televidentes.

