srcset

Arquitectura

La casona de aires normandos que es símbolo de la historia de Chapadmalal

(0)
6 de febrero de 2020  

Con la intención de descubrir lugares únicos lejos de los circuitos habituales de nuestras playas revisitamos esta nota de nuestro archivo realizada por la arquitecta Rosario Betti. Se trata de una construcción situada en Chapadmalal en el marco de un paisaje bucólico que desde su nombre anticipa la cercanía de la costa atlántica : Marayui es una palabra indígena que significa "voy llegando al mar".

Enclavada en un lugar estratégico, próxima a las ciudades de Mar del Plata y Miramar, la magnífica casa de aires normandos fue construida en la década de 1940 y es, desde fines de los años '80, sede del Country Club Marayui.

Un poco de historia

En este sitio particular, propiedad de los Martínez de Hoz, se encontraba un haras llamado Chapadmalal, voz aborigen que indica "entre arroyos". Según relatos de memoriosos, los caballos eran llevados hasta la orilla del mar, atravesando campo y tranqueras existentes. Hacia 1940, y con el objetivo de construir una residencia para los largos veraneos de toda la familia, el matrimonio Zorraquín le encomendó a su hijo la compra de algún terreno generoso en el área de Mar del Plata: 107 hectáreas de "Chapadmalal" serían, ahora, el refugio de los Zorraquín.

Izq: El impactante perfil acantilado es tan sólo uno de los atractivos que este singular paraje ofrece a los visitantes. Der: Las fuertes pendientes de las techumbres de pizarra traída desde Francia acercan perceptiblemente el edificio al suelo.
Izq: El impactante perfil acantilado es tan sólo uno de los atractivos que este singular paraje ofrece a los visitantes. Der: Las fuertes pendientes de las techumbres de pizarra traída desde Francia acercan perceptiblemente el edificio al suelo. Crédito: Santiago Ciuffo

La transformación del lugar implicó tanto el diseño de los espacios exteriores y jardines -parquizados por Martín Ezcurra- como el proyecto de una casa de grandes dimensiones, capaz de albergar a la familia y recrear un clima rural distendido, sin por ello perder los parámetros de distinción propios de la alta sociedad argentina del momento. Mar del Plata era, en ese entonces, un reducto elegante que aspiraba a constituirse en una ciudad-balneario al mejor estilo europeo. La construcción de la nueva rambla, el Hotel Provincial y el Casino, proyectados por Alejandro Bustillo, así como de un sinnúmero de viviendas de diversos estilos históricos europeos, no hacía sino confirmar este anhelo.

La función primera de "casona veraniega" y el estátus social de sus dueños originales quedaron expresados en una obra que recrea, a través de sus proporciones y materiales, una imagen a la vez jerárquica e intimista.

Ezcurra trabajó la parquización de Marayui según pautas pintoresquistas: arces, liquidámbar, coníferas, eucaliptos, álamos plateados, olmos y robles definen un paisaje rico en variedad de colores y texturas, lo que se potencia en otoño, cuando una alfombra de hojas cubre el suelo y lo tiñe de intens
Ezcurra trabajó la parquización de Marayui según pautas pintoresquistas: arces, liquidámbar, coníferas, eucaliptos, álamos plateados, olmos y robles definen un paisaje rico en variedad de colores y texturas, lo que se potencia en otoño, cuando una alfombra de hojas cubre el suelo y lo tiñe de intens Crédito: Santiago Ciuffo

Los arquitectos

Izq: El trabajo de la pared posterior acompaña el ascenso y, a la vez, indica el cambio a través de un arco mayor apenas resaltado. Der: La voluntad por recrear la imagen normanda se afirma también en la elección del mobiliario original.
Izq: El trabajo de la pared posterior acompaña el ascenso y, a la vez, indica el cambio a través de un arco mayor apenas resaltado. Der: La voluntad por recrear la imagen normanda se afirma también en la elección del mobiliario original. Crédito: Santiago Ciuffo

El arquitecto elegido para la realización del proyecto fue Eduardo Sauze, autor también, junto con A. Huguier, del Palacio Estrugamou muy cerca de Retiro. Tres años más tarde, y en consonancia con la construcción realizada por Sauze en lo que hoy es el ala noroeste, los arquitectos Guillermo y Miguel Madero -autores del edificio del Jockey Club de San Isidro- ampliaron la obra. Los contundentes muros de piedra tradicional de la zona -la llamada piedra Mar del Plata- con ventanas que enfatizan la proporción vertical, las altas chimeneas de ladrillo y las fuertes pendientes de la techumbre de pizarra traída de Francia realzan las asociaciones con el estilo normando.

La inclusión de imágenes de un pasado remoto asegura la permanencia de recuerdos y permite que el visitante se nutra del espíritu del lugar.
La inclusión de imágenes de un pasado remoto asegura la permanencia de recuerdos y permite que el visitante se nutra del espíritu del lugar. Crédito: Santiago Ciuffo

La casona cuenta, hoy, con diez espaciosas habitaciones en suite para hospedar visitantes.

La ambientación de las habitaciones estuvo a cargo de María Taquini, que eligió una suerte de estilo inglés rural, muy acogedor.
La ambientación de las habitaciones estuvo a cargo de María Taquini, que eligió una suerte de estilo inglés rural, muy acogedor. Crédito: Santiago Ciuffo

En el interior, se destacan los pisos realizados en listones gruesos de madera que recuperan una cierta rusticidad, coherente con la imagen exterior, y la magnífica boisserie encargada a la tradicional firma marplatense Tiribelli.

Soluciones distintas que responden a un mismo criterio estético de ambientación: la estrategia asegura a la vez la singularidad de cada cuarto y su pertenencia a un conjunto coherente.
Soluciones distintas que responden a un mismo criterio estético de ambientación: la estrategia asegura a la vez la singularidad de cada cuarto y su pertenencia a un conjunto coherente. Crédito: Santiago Ciuffo

La piedra es material protagónico de Marayui. Su uso se asocia tanto al estilo normando de referencia y al carácter rural anhelado como a la cercanía de las canteras marplatenses que dejaron su huella en tantas obras.

El parque adopta la piedra en cada fragmento que interpone en su suelo: escalones, caminos, bordes y puente.
El parque adopta la piedra en cada fragmento que interpone en su suelo: escalones, caminos, bordes y puente. Crédito: Santiago Ciuffo

Los muros de ladrillo reemplazan a los de piedra para indicar el área destinada a los servicios.

Cada detalle está diseñado a exaltar la relación con el paisaje, que incluye un campo de golf.
Cada detalle está diseñado a exaltar la relación con el paisaje, que incluye un campo de golf. Crédito: Santiago Ciuffo

Las texturas ásperas e irregulares de la piedra Mar del Plata se conjugan con las sombras de unos vanos -puerta y ventanas- que, por los espesores de los muros, permanecen casi ocultos.
Las texturas ásperas e irregulares de la piedra Mar del Plata se conjugan con las sombras de unos vanos -puerta y ventanas- que, por los espesores de los muros, permanecen casi ocultos. Crédito: Santiago Ciuffo

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.