Más allá de los casinos: tres asombrosas travesías para disfrutar Las Vegas sin apostar un cobre
Lejos de la ruleta hay arte, cultura, historia, recorrida gastronómica, paseos cercanos y curiosidades. Aquí algunos de los imperdibles atractivos particulares que se alejan de las apuestas
7 minutos de lectura'
Si viajaras en el tiempo y llegaras a Las Vegas de la mano de Frank Sinatra, las noches serían de copas, risas y muchas apuestas en el Bellagio. Si te invitara George Clooney sumarías rascacielos, réplicas del mundo amontonadas en los apenas 350 kilómetros cuadradas, aunque toda la actividad de los casinos abiertos 24 horas, sumergidos en la negrura de la noche por oscurecimiento artificial se derraman en The Strip, el núcleo donde todo pasa en la ciudad, con un poco más de 6 kilómetros de extensión.
Aún si la experiencia de las apuestas no te atrae, vale la pena circular por allí, reconocer a los personajes vistos en cientos de películas y quedarse con la arquitectura que todo lo puede.
Más allá de los edificios cada vez más monumentales y exóticos, Las Vegas guarda algunos atractivos que seducen para alquilar un motorhome y subirse al estilo americano de recorrer Nevada. Con él o en auto, vale la pena darse una vuelta más allá del brillo despampanante y el rumiar se los jugadores.
Algunas ideas están al alcance de la mano y son sencillas de localizar. El Parque Nacional Zion, las carreras de autos en el Supercar Racetrack, el Marvel Avengers Station, subir a la rueda de la fortuna más grande del mundo (The Linq), pispear el Reef Aquarium o hacer una tarde de museos entre el Shelby American Museum, el Museo de la Mafia y el Springs Preserve. Sin embargo si te parecía que eso era todo y que no había mucho para sorprenderte, acá reunimos experiencias que no te imaginabas que Las Vegas te podía regalar.
Fantasma de película
La vieja historia de los western, aquella de los pueblos fantasmas que esconden misterios, crujidos, el polvo del desierto y el vaivén de las puertas batientes es una realidad en las cercanías de Las Vegas. Eureka, es, tal vez, el mejor lugar por donde comenzar una experiencia de este tipo.

El pueblo es conocido como la ciudad más amigable en el camino más solitario. Esta pequeña localidad tiene algunos edificios históricos que han sido abandonados, y que, según cuentan las leyendas de la región, están embrujados. El antiguo Eureka Café aún conserva habitaciones para los paseantes, como en las viejas épocas de cowboys. En la parte superior, a la que se sube por la clásica escalera desde dentro del salón, además de los cuartos, se alquilan algunos departamentos. En la planta baja, el café funciona con comidas rápidas y bebidas calientes. Bajo la propiedad existe un túnel cuya salida está tapiada, y los lugareños no saben (o prefieren no revelar) a dónde lleva.

El resto de los edificios están totalmente abandonados, aunque mantenidos.

Paradise Valley es otro de los pueblos fantasmas perfecto para conocer. Su nombre se justifica apenas se arriba al lugar. Aunque un centenar de personas viven en la región, todos están dispersos en sus ranchos, donde la mayoría cría ganado. Aunque tiene unas cuantas construcciones modernas y algunos perros que corren a los vehículos visitantes, el entorno parece un set de filmación.

The Micca House, es una casa histórica construida en 1885. En su larga vida fue el almacén, dependencia gubernamental, la oficina de correo y también recibió a un caballo desbocado que se atascó en su puerta de entrada. Recién lograron sacarlo varios días después, pero sobrevivió gracias a la presteza del empleado de turno, cuyo, espíritu, relatan los oriundos del pueblo, aún vaga por la casa.
Blair es una oportunidad perfecta para completar la trilogía. Su abandono se debe a la decadencia de la fiebre del oro. Fue un pueblo excitante, lo mismo que su vecino Silver Peak. Para comienzos del siglo pasado se construyó un molino gigante, que resultó ser el más grande de su tipo en todo el estado. Para los años ´20 la mina ya no producía nada y los buscadores migraron a otros sitios más tentadores. Todo fue muriendo lentamente y hoy es un gran interrogante en medio de la nada. Una selfie con el fondo de los desiertos de Nevada y sus misteriosas construcciones derruidas como escenografía son imperdibles.
El exotismo de JR
Con el alma de la clásica serie Dallas, sombrero texano, botas cinceladas con arabescos perfectos que resuenan en cada encuentro del tacón con el suelo y el polvo que, de lejos, supone arena, inesperadamente, cerca de Las Vegas, las esculturas de leones dorados que deslumbran en el ingreso de los casinos, se transforman en criaturas de carne y hueso ¿Leones en Nevada? Sí. En Lion Habitat Ranch, una organización sin fines de lucro que alberga una veintena de leones adultos. Keith y Beverly Evans son los dueños del rancho, que ofrece a los visitantes la oportunidad de tomarse algunas fotografías muy cerca de estos felinos acostumbrados a la vida entre humanos. Se pueden presenciar las actividades cotidianas dentro de las áreas destinadas para vivienda de los leones, acompañar a los cuidadores en el momento de la alimentación y del cuidado que los veterinarios les dispensan. En medio del silencio típico de la región, sorprenden inesperadamente los rugidos dignos de la Paramount.

El rancho también conserva algunas aves raras, una familia de avestruces y seguramente el habitante más célebre: la jirafa macho Ozzie quien, además, es un pintor reconocido. El el mismo sitio se pueden adquirir sus obras de arte como souvenir.
Además de la visita tradicional, este santuario ofrece algunas experiencias especiales. Feast With the Beasts, es una fiesta privada que propone una mesa acristalada para compartir con invitados, rodeado de leones. El personal prepara un box lunch, crea un picnic o una comida formal, o los invitados pueden llevar su propio picnic.

Ozzie, además, es muy amigable para ser alimentado. Y, para quien se anima, la experiencia Feed the Animals, incluye alimentar a un león. La fiebre del oro
Una de las experiencias más célebres que vivió el lejano oeste norteamericano fue el de los buscadores de pepitas en los ríos, minas y cuevas. Cuando las minas comenzaron a adormilarse, nuevos destinos captaron a los aventureros, quienes iban detrás de camino que sembraban las noticias.
El dorado Canyon tiene su sede en la histórica mina Techatticup. Es la más antigua, rica y famosa del sur de Nevada. Ubicada a solo 45 minutos del Strip en Las Vegas. En el lugar se pueden hacer excavaciones históricas, sesiones de fotos, escenarios de películas, alquiler de áreas para hacer la típica barbacoa americana y ofrecen alquiler de capillas para bodas.
El pintoresco cañón conserva los restos históricos de la mina más productiva del oeste americano. Para llegar a ella es preciso acercarse por la ruta estatal 165 al sur de la bulliciosa Las Vegas, el camino serpentea hacia Nelson’s Landing en el río Colorado.
Es así conocida ahora esta área que, originalmente, fue llamada Eldorado en 1775 por los españoles que originalmente descubrieron oro en esta región.

A mediados de la década de 1880, los buscadores de oro y los mineros inundaron el oeste de los Estados Unidos sin dejar un solo metro libre en el cañón, ellos fueron los que tomaron la mina Techatticup que, para entonces, ya establecida. Aquí los tiroteos y los asesinatos eran tan frecuentes durante la década de 1880 que se convirtieron en parte de la vida cotidiana. En tanto, sin detenerse ni un solo día, la mina seguía produciendo millones de dólares en oro, plata, cobre y plomo. La mina estuvo activa desde 1858 hasta 1945. Durante este tiempo, tanto los soldados de la Unión como los de la Confederación establecieron un campamento en ella.

Los recorridos, además de explorar la tradicional Techatticup Millsite, se sumergen en Savage Mine. Ofrecen viajes históricos a una cala de aguas profundamente azules, donde les posible navegar en una canoa o hacer kayak y remontar el famoso río Colorado
1Rituales de Luna llena rosa para este jueves 2 de abril
2“La flota no se fue, se replegó”: las memorias de dos marinos que combatieron en Malvinas embarcados en destructores
3Ensaladas sabrosas: un recorrido original y propuestas con identidad que se convierten en plato principal
4Convertí tu jardín en un santuario natural: el método en tres pasos para atraer aves





