Hacer una reducción mezclando en una ollita el jugo de las naranjas con la miel y dejar que hierva a fuego suave hasta que la miel quede disuelta.
Salar las pechugas, disponerlas en una asadera, volcarles por encima la reducción y hornearlas a fuego moderado, por 40 minutos, removiendo cada 10 minutos el fondo de cocción para que la carne no se pegue y la miel no se queme.
En otra asadera profunda, disponer las zanahorias cortadas en cuartos o mitades, salarlas, rociarlas con aceite de oliva y llevarlas a horno moderado por 20 minutos o hasta que tiernicen.
Para la ensalada, cortar la naranja a vivo en gajos, y el bulbo de hinojo, la cebolla y el chile en láminas finas.
Descarozar las olivas; poner en un bol todos los ingredientes con la rúcula y las hojas de hinojo; mezclar y esperar a último momento para condimentar con sal, aceite y limón para que las hojas no pierdan su frescura.
Para el armado final, disponer las zanahorias junto con la pechuga, salsear con la reducción y por último agregar la ensalada recién condimentada.
El chile es opcional, pero ayuda a realzar el sabor de la ensalada.