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PARA DOVE

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Resiliencia: historias
de vida,
aceptación
y superación

Relatos de amor y transformación también pueden contarse desde el pelo.

El pelo, por su flexibilidad y ductilidad para adquirir formas y colores, es uno de los primeros lugares en los que manifestamos nuestras búsquedas personales. Podemos teñirlo, ondearlo o alisarlo. Podemos dejarlo largo, cortarlo e, incluso, rasurarlo. El pelo siempre vuelve a crecer, a renacer con fuerza, listo para una nueva aventura. Nuestro cabello es un espacio de experimentación que únicamente nos pertenece a nosotras y es una forma de comunicar quiénes somos. Esa experimentación, sin embargo, no siempre es bienvenida.

Cuando desafía las nociones de género, es incluso, vista como peligrosa. Esta interpretación es algo que se repite en la historia de la mayoría de las personas transgenero o no binarias que suelen comenzar a expresar su identidad en su pelo. Y es que el pelo tiene mucho que contar. El pelo de Ariel cuenta historias de superación. Refleja su identidad y su historia. Es un símbolo de expresión de identidad y autoafirmación. Ariel descubrió que no hay mejor estilo que aquel con el que cada persona se siente identificada.

El pelo cuenta tu historia

“Yo comencé mi transición entre los 13 y 14 años y uno de los primeros cambios fue ir dejándome crecer el pelo”, recuerda Ariel Billegas. Ella, que nació hace 22 años en una colonia alemana muy católica a 15 kilómetros de Olavarría, llamada Colonia Hinojo, comprendió muy pronto que su pelo no sería del todo suyo, a no ser que librara cierta batalla contra los estereotipos y lo que el mundo le tenía deparado.

“Al comienzo fue difícil porque ni yo sabía lo que quería, pero los meses pasaban y mi pelo ganaba más centímetros. Los retos continuaron durante un año más. Me decían ´tenés que cortarte el pelo, los hombres no pueden venir con pelo largo, o mínimo tráelo atado´”, recuerda. “Mi respuesta era, primero, que el pelo largo no me impedía estudiar, que no se me quemaban las neuronas por dejarlo así, y segundo, que por qué yo tenía que atarme el pelo si el resto de las alumnas lo llevaban suelto”, rememora, al recordar cómo se atrevió a romper los estereotipos y defender su elección.

La consistencia y determinación de Ariel, sin embargo, fueron más fuertes. Siguió experimentando con su look, se animó incluso, a cambiar su color pero no fue hasta terminar el colegio que pudo crear su propio mundo: cuando decidió mudarse de Colonia Hinojo a Capital Federal a estudiar producción de moda en un ámbito más abierto, rodeada de artistas.

“Armé mi propio mundo, uno en el cual mis capacidades no son juzgadas por cómo me veo”, explica, orgullosa.

Una reivindicación
rosa pastel

Al igual que Ariel, Jessica Millaman también recorrió un largo camino en la vida, para revelar su identidad. Jessica, que fue la imagen de Dove para la campaña “Tu pelo tu elección”, reveló también que sus primeros enfrentamientos con el entorno llegaron a la hora de dejarse el cabello largo. “Cuando veían que tenía un poco largo el pelo enseguida me llevaban a la peluquería pensando que con eso iban a frenar algo y era el peor día de mi vida, el día de la peluquería.

Yo soñaba con el pelo largo” explica en el spot en el que se veía lucir su pelo rosa pastel, un look al que le costó mucho tiempo llegar. “En casa era super difícil poder vivir mi transición con papá, mis hermanos, así que a los quince años decidí irme de casa”, relata. La vida sola no fue fácil, “cuando caí en la calle juraba que me moría. A los 25 años me hizo click la cabeza y me dieron muchas ganas de vivir, de cambiar de vida”, explica. “Lo primero que hice fue nunca más cortarme el pelo porque era lo que me faltaba para completarme como Jessica en todos los sentidos”, repasa. Hoy Jessica considera que su pelo es el símbolo de su poderosa historia.

La campaña “Mi pelo, mi elección”, de Dove, rescata historias como esta, de mujeres que inspiran a otras a animarse a ser quienes son y a vivir sin prejuicios. Dove cree que cada mujer tiene una historia para contar y que compartirlas es el camino para ser más libres.

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