
El contraste en acción

“Traje piedras de la calle al interior, pero en una versión de playa. Las carpetas de calcáreos son como el mar, además de un salvavidas para el que anda con tacos”

A la sala de TV y biblioteca, por una escalera única

Detrás, la escalera-tótem en chapa sostenida por troncos y tirantes de acero trae el recuerdo del tiempo de Paola en África, tras recibirse de arquitecta.
Pasaje a la cocina


El pasillo que va del living a la cocina repite la “alfombra” de calcáreos rodeada de piedras.

“Me encanta la cocina, cocinar, la vajilla. Es costado más ‘alimentario’ y goloso de mí viene de mi abuela, que preparaba unos platos exquisitos”.
Un dormitorio sin igual

Este box revestido en piezas de cerámica traídas de distintas fábricas del sudeste asiático cierra un baño que no se pudo mover durante la refacción del antiguo taller.

"Todos mis proyectos de diseño son muy ‘friendly’; no tienen nada de objeto de museo. Me gusta pensar que después van a vivir en la casa de alguien; alguien que, de ahí en más, los va a tomar como absolutamente propios".
Espacio para huéspedes

La parte dedicada a los huéspedes está desprovista de los colores insignia de la dueña de casa. En el territorio de los grises, es como una manera de dar la bienvenida sin invadir. La cama alta fue acompañada con mesas de metal a cada lado, sobre las que hay pantallas de cestería para iluminar la lectura































