Década collage

Un mix de estéticas que la hacen ecléctica, multicultural, excéntrica, customizada, tecnológica. Repaso a la creatividad
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31 de diciembre de 2009  

Veinte temporadas, más de 3650 días, una década, alcanzan, pero no sobran, para generar tantas novedades en la moda como tendencias, ideas, diseños y productos se pudieron crear. Hechos políticos, económicos, movimientos sociales, artísticos y hasta fenómenos de la naturaleza sirvieron de inspiración y se los codificó para traducirlos a la tela, a la indumentaria y los accesorios que usamos a diario. Así se desmitificó la creencia de que la moda es sólo frivolidad y, de igual modo, se desafió el cliché de que en la moda todo está inventado.

No todo, aunque exista mucha reedición de clásicos y estilos pasados que vuelven -nunca exactamente igual- y se asocian con lo moderno. Hay una constante mirada hacia el pasado y el futuro. Eclecticismo es una palabra comodín, pero que mejor define a esta década (the aughties en inglés) y que, a su vez, está muy relacionada con la creciente multiculturalidad vivida en los últimos diez años, con estéticas que fueron y vinieron de Occidente a Oriente, y de Norte a Sur. "Existe un respeto por la pluralidad, una necesidad de individualidad y un gusto por el excentricismo que se ponen de manifiesto en la mezcla de estilos y a través de la customización", explica Gloria Jover, española experta en tendencias, al frente del Estudio GJ. Y agrega: "La reconquista de los valores artesanales, como evidencia lo más exclusivo y lujoso, es una de las tantas estrategias de venta".

Mosaico estético

Artesanal y futurista, tecnológico y confortable, juvenil, reciclado, ecológico, austero, nuevo lujo: personalizar el look fue y sigue siendo la premisa para diferenciarse. "Esta década es un collage de estéticas", coincide Florencia Mangini, diseñadora y analista de tendencias de moda de Visiones. "Las palabras que más sonaron en estos diez años fueron las relacionadas con los conceptos de conectividad y tecnología: Hotmail, Yahoo, Gmail, Google, Wikipedia, Facebook, MySpace, Twitter, blogs, chat, online", enumera. Por otro lado, el equipo del Observatorio de Tendencias del INTI plantea: "La consolidación de Internet como plataforma principal para comunicar experiencias y opiniones dio lugar a una gran proliferación de blogs y sitios que se volvieron referentes de las tendencias de moda, y que de esta manera las volvieron cada vez más democráticas y heterogéneas. Podemos tomar como ejemplo el caso de Scott Schumann, de The Sartorialist, que con su blog sobre fotos de gente de la calle se convirtió en una influencia indiscutible a la hora de definir las tendencias emergentes desde el consumidor".

Y no sólo Internet y la tecnología impactaron en el modo de crear y comunicar estilos, que en muchos casos se volvieron una estrategia de marketing. La conciencia ecológica al crear ropa y la promoción del consumo responsable también fueron temas recurrentes, en un mundo preocupado por el medio ambiente, al cual la moda no puede ser ajena. "Muchas marcas se interesan por el ciclo de vida y la durabilidad de los productos, y usan cada vez más materiales reciclados. En esta década se vieron prendas hechas con fibras descartables -y tecnológicas-, como un esfuerzo para meterse dentro de la ecomoda", opina Sally Lohan, directora de contenidos para la Costa Oeste de la agencia inglesa pronosticadora de tendencias WGSN. "Todo esto se conecta con el interés predominante por la estética vintage tan presente en estos años", agrega.

"La sostenibilidad se estableció como un nuevo elitismo y la naturaleza apareció como fuente recurrente de inspiración, ligada a un cierto sentido de culpabilidad hacia el trato que le damos", asocia Jover.

Consumidor final

"Los fenómenos naturales -y también los sociales- como los cambios climáticos, el tsunami, las inundaciones, las sequías y los terremotos generaron diferentes actitudes en el mercado de consumo: miedo, incertidumbre, necesidad de vivir el presente, de expresarse, cuestionamientos sobre los posibles futuros, salida a las calles y toma del espacio publico", describe el equipo del INTI. Los consumidores son los verdaderos protagonistas de la década. Finalmente comprenden el carácter efímero de las modas, algunas con poco poder de legitimación, como algo característico de la época. "Entienden cada vez más que deben ser tomadas como un juego a veces cruel y se sirven de ellas para expresar sus personalidades", observan.

"Además, la diversificación de los estilos de vida y la revalorización de los productos con diseño obligan al mercado a atender distintos nichos de consumidores, volviendo a la moda más compleja, pero sabiendo que la última palabra sobre el qué, cómo, cuándo, cuánto y por qué se compra una prenda la va a tener el consumidor", sentencian desde el INTI. Esto explica por qué las marcas buscan seducirlos desesperadamente a través de novedades constantes, para que opten por sus productos y no por los del vecino de enfrente. Las cadenas de distribución global como Gap, Zara, Topshop y, sobre todo, H & M lo hicieron durante toda la década, y lograron fidelizar a sus clientes con su constante recambio de productos. Respetaron siempre los preceptos de las últimas tendencias, y utilizaron como estrategia tributos y alianzas creativas con diseñadores y celebrities que supieron plasmar su sello o sólo su nombre, en líneas con buenos precios. Esta última fue el arma más significativa de los años 2000, de la que también hicieron uso las firmas deportivas.

Callejera

La moda de esta década se dio con un constante feedback, un ida y vuelta donde los diseñadores más exclusivos y las marcas se nutrieron de la calle, y ésta los exhibió en un mix libre y, al seguir todo tipo de estéticas, volvió a inspirar a los maestros. Es claro que la tendencia no surge sólo de la mente del diseñador.

Como consecuencia, o causa, las tribus urbanas tuvieron mucho que ver en esto. Desde sus comienzos allá por los años 50 fueron musa de diseñadores y marcas con estéticas muy características y rebosantes de ideología. "Las tribus son un factor determinante en las nuevos looks. En los últimos diez años, gracias a Internet y otras tecnologías, se generaron nuevas comunidades de jóvenes agrupadas, principalmente de acuerdo con intereses comunes, cuya estética toma elementos de otras tribus", explica Lohan de WGSN. Así y todo, los ya clásicos punks, hippies, mods y góticos siempre vuelven.

Iconos

No se puede dejar de lado la influencia del cine, la música, la televisión, el arte, la arquitectura, la política y los personajes presentes en cada una de estas expresiones; celebridades que se convirtieron en iconos por su estilo. Generaron especial atención e inspiración los looks de Carrie Bradshaw, personificado por Sarah Jessica Parker en Sex and the City, y la modelo Kate Moss. Del mundo de la música: The Strokes, Devendra Banhart, Lady Gaga y Kanye West. También pusieron su marca creativa Takashi Murakami, Zaha Hadid, Tom Dixon y, entre las primeras damas, la actual americana, Michelle Obama.

Hombres

Y la moda masculina sorprendió a todos. "Desacartonó sus prendas, rearmó conjuntos, se acercó a lo femenino y resignificó la masculinidad, amplió sus fronteras estilísticas y las gamas de color", apunta Mangini. Todo gracias a diseñadores-figuras como Hedi Slimane, en Dior; Raf Simons y Tom Ford. En este momento se encuentra en un proceso de transformación. "Existe un cierto desconcierto, pero creo que pronto nos volverá a impactar. El hombre se esta redefiniendo y, en el mercado asiático, por ejemplo, empieza a desarrollarse un tipo de consumidor mucho más abierto que el de sociedades decadentes, como Europa y América", finaliza Jover.

Una década para repasar, tener en cuenta y proyectar.

Predicciones

Florencia Mangini (Visiones): "Para la próxima década se desacelerará el cambio constante en la moda y bajará el nivel de consumo, salvo en productos ecoamistosos, aparatos tecnológicos portátiles, en redes sociales y servicios de Internet. Además se reacomodarán los valores y los estilos serán más perdurables".

Gloria Jover (EGJ): "Seguirá vigente lo cómodo, lo sostenible, lo hecho o producido cerca del mercado al que se destina, lo muy local en contestación hacia lo global, y también de lo global, lo que tiene alma y honestidad, lo excéntrico y especial. Ganarán importancia creativa lugares emergentes como Africa, un reducto puro y espontáneo".

Observatorio de Tendencias (INTI): "Mayores innovaciones textiles en lo tecnológico se combinarán con foco en la responsabilidad social. Las prendas serán más simples, más versátiles, revalorizando los clásicos del pasado. Además aumentarán las posibilidades de combinación y terminación de la prenda desde el consumidor final, gracias a una mayor necesidad de personalización y diferenciación".

Sally Lohan (WGSN): "Una de las áreas más interesantes que desarrollará la moda en los próximos diez años será la innovación en los materiales. Ideas como hacer crecer o cultivar materiales propios, y fibras que se recomponen solas harán que cambie lo que usamos y cómo lo hacemos. Otro punto son las prendas seasonless (sin temporada), que serán cada vez más atractivas para los consumidores. Así, algunas marcas están comercializando ítems de temporadas pasadas junto a los de la nueva".

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