
Acero: innovaciones y transformaciones en un sector esencial para América Latina
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Fueron días intensos en Monterrey, México. El Alacero Summit es un espacio para encontrarnos, más que nunca, con todos los que formamos parte de la comunidad del acero. Nos encontramos para debatir y reflexionar sobre los desafíos y oportunidades para el sector. Pero no de forma endogámica, sino invitando a aquellos que tienen algo para decirnos en las temáticas que nos ocupan: académicos, periodistas, gobiernos, clientes y proveedores.
En perspectiva, es para destacar el nivel de desarrollo, compromiso y profesionalismo que hay en cada empresa del sector, desde las más pequeñas hasta las más grandes. Somos un sector que realmente apuesta y aporta al desarrollo, generando más de 1.300.000 empleos directos e indirectos, altamente calificados. El compromiso con nuestras comunidades también se demuestra invirtiendo e innovando en tecnología, en productos y procesos más eficientes, así como también en la salud, bienestar y seguridad de las personas, y en cuidado del medio ambiente. Estos son los valores que nos definen.
Esto muestra cuán resistente es el sector y refleja su importancia para la economía. Si bien es cierto que operar en nuestra región siempre se hace doblemente desafiante, podemos también confiar que el sector de acero en América Latina está a la altura de cualquiera de los desafíos que se proponga, y tiene una oportunidad de ser protagonista en los debates sobre el futuro del sector en el mundo.
En 2020, año crítico de la pandemia, el consumo de acero en la región cayó 10%, mientras que el mundo se mantuvo prácticamente igual, impulsado por un aumento del consumo en China. Para 2021, nuestra región mostró una importante recuperación del 25%, mientras que el mundo creció solo un 2.8%. Para este año 2022, se estima una contracción del 9,5% para América Latina y 2.3% para el mundo. Para contextualizar, en 2022 esto representa para nuestra región, 68 Millones de toneladas, un 5% por encima del nivel de consumo pre pandemia.
¿Pero qué hay detrás de estas cifras? Este año empezó con un hecho que marcó y seguirá marcando un profundo reordenamiento en el mapa macroeconómico global: la invasión de Rusia a Ucrania, con la consiguiente crisis energética, principalmente en Europa. Hecho que agravó las presiones inflacionarias en casi todos los países, con el posterior endurecimiento de políticas monetarias y una desaceleración del crecimiento, con pocas excepciones en el mundo.
Hoy sabemos que el acero es fundamental en diversos sectores productivos, que exigen más y mejores productos sustentables, para ser parte del creciente desarrollo de economías más circulares y amigables con el medio ambiente.
En este momento de cambio de paradigma, los pilares que valían hace unos años ya no lo son. Estamos viviendo un momento de intensas transformaciones, en el que necesitamos retarnos a nosotros mismos para seguir avanzando. En este sentido, el Alacero Summit 2022 destacó la importancia de nuestro sector para la economía e indicó tres grandes tendencias que guiarán el desarrollo estratégico en los próximos años:
El acero es material esencial para la transición de la matriz energética
Somos conscientes de nuestras responsabilidades, pero también de nuestras realidades y recursos disponibles como región en desarrollo. Primero, es importante entender de dónde partimos. Hoy emitiendo una media regional de 1.6 6 Toneladas de CO2 por tonelada de acero producida, un nivel 18% menor a la media mundial y 26% menor que China, país que produce la mitad del acero del mundo.
En América latina, representamos entre 3 y 4% de la producción mundial de acero.
El compromiso de nuestras empresas con el medio ambiente es un hecho, que se demuestra con la declaración de objetivos ambiciosos pero realistas, con hojas de ruta, acciones y proyectos en consecuencia. Pero para alcanzar los objetivos globales de largo plazo, el nivel de inversiones es enorme. Ningún sector podrá hacerlo sólo, se requieren acuerdos con proveedores y clientes, así como políticas de estado acordes para cada realidad.
El acero es un material que está cobrando cada vez más importancia en la transición energética hacia fuentes y materiales con menor impacto ambiental. Debido a que es 100 % reciclable y muy versátil, el acero se puede utilizar en diversas industrias y en nuevas aplicaciones en las industrias tradicionales. Un buen ejemplo de ello es la expansión de su uso en el sector de la construcción. Uno de los paneles en el Alacero Summit mostró las posibilidades que brindan los procesos de producción que usan acero para armar casas más rápido y con mayor eficiencia energética. El mayor uso del acero en la construcción tiene un efecto multiplicador en temas como la reducción del déficit habitacional y ganancias en la calidad de vida de la población.
De esta forma, el uso del acero en sustitución de otros materiales tiene impactos a largo plazo e impulsa la evolución de la sociedad en su conjunto. Es importante destacar que el acero producido en América Latina tiene una huella de carbono alrededor de 35% a 40% menor que el fabricado en mercados como China, según estudio de CRU, este es un diferencial importante cuando todo el mundo orienta sus cadenas de suministro teniendo en cuenta la sustentabilidad.
Las personas cada vez más en el centro y protagonistas
El Alacero Summit dedicó una parte considerable de las conferencias y debates al factor “personas”. Y el hecho es que las personas serán aún más importantes para el futuro de nuestra industria. La necesidad de mano de obra calificada y las brechas de talento que enfrenta el mundo hacen que la gestión de personas sea estratégica.
O aún más estratégico, ya que el sector necesita competir por el talento con las empresas tecnológicas y el espíritu emprendedor que impulsa el desarrollo de las startups. En este sentido, necesitamos reforzar lo que llamamos smart skills: aquellas habilidades relacionadas con la sensibilidad, la inteligencia y la empatía. El conocimiento técnico puede, de alguna manera, ser replicado y automatizado, pero la capacidad de relacionarse con los seres humanos es algo único que debemos valorar para que las empresas del sector estén cada vez más preparadas para el futuro. El gran reto de las organizaciones es ejecutar el presente, desaprendiendo elementos del pasado para crear el futuro.
La geopolítica nos favorece
Una provocación de Andrés Malamud, investigador de la Universidad de Lisboa, arroja luz sobre las oportunidades que América Latina puede aprovechar. Según él, en un mundo en el que Asia es cada vez más fuerte y Europa deja de crecer, la influencia china e india avanza sobre Oceanía y África. ¿Y América Latina? “Es irrelevante a nivel mundial, pero eso es muy bueno en este momento, porque podemos ser independientes y podemos construir nuestra historia”, dijo. Siempre que, por supuesto, podamos actuar de manera unida.
La organización de todo el sector en torno a objetivos comunes es una de las claves de la actividad de Alacero. La facilidad de tener lenguajes similares ayuda, pero las empresas, los políticos y los ciudadanos de toda la región deben trabajar para reducir la desigualdad en los países y aprovechar el gran potencial que tenemos, como la riqueza natural y la ausencia de guerras.
La geopolítica muestra que tenemos desafíos, pero grandes oportunidades. La gran pregunta es: ¿cómo actuarán nuestros líderes? ¿Y cómo podemos nosotros, como ciudadanos, exigir un posicionamiento más estratégico de la clase política? Resolver este dilema llevará a toda la región a un futuro más próspero.
Los dos días de debates sobre posibles soluciones para la descarbonización de la industria, incluidas aquellas que involucran tecnologías disruptivas como el hidrógeno verde, muestran que el sector de acero en América Latina se prepara para asumir un rol protagónico frente a los desafíos del futuro. Alacero es una plataforma de debate de problemáticas comunes, así como de diseño y ejecución de posibles soluciones. Un vocero y referente de la industria hacia la comunidad regional e internacional.
Posiblemente hace un tiempo atrás, bastaba con producir acero de calidad, de la forma más eficiente posible. Hoy nuestras sociedades nos exigen como nunca, contar con un propósito mayor, basado en valores como el cuidado del ambiente y las personas, la ética, la diversidad, con un abordaje de mediano y largo plazo.
Aun con los riesgos que sabemos que tendremos que afrontar a corto plazo y los desafíos que tenemos hacia adelante, estamos convencidos que el sector del acero, trabajando codo a codo con la cadena de valor y los gobiernos locales, tendrá cada día más, un enorme impacto positivo para el bienestar de América Latina y el desarrollo de su gente.





