La era de los oligarcas engreídos
“¿Por qué los oligarcas engreídos rigen nuestro mundo?”, se pregunta el Nobel de Economía Paul Krugman pensando en el megamillonario Elon Musk y su último capricho, la compra de Twitter. Las distopías sobre el futuro hablaban de Estados corporativistas que suprimían la individualidad, no de “sociedades dominadas por plutócratas ególatras y susceptibles que exhibían sus inseguridades a la vista del público”, agrega. Este es su tiempo y Musk, Bezos y Zuckerberg son sus apóstoles.
Volvamos a la pregunta del principio: ¿por qué? Porque encarnan las dos narrativas más poderosas del siglo XXI: la del cambio tecnológico y la del emprendedor, ese caballero de fortuna. Creímos en ellos y fueron nuestros gurúes: desaliñados como adolescentes, con peinado desprolijo y sonrisa de nerd. También son los villanos perfectos, frágiles pero monomaníacos, imbuidos de un poder más allá de todo poder, para los que el mundo es poca cosa. Si algo nos enseñaron las películas de Bond es a desconfiar de estos tipos.
Algo más...
Un dato curioso. Genio y villano, el Lex Luthor de la última versión cinematográfica –Batman versus Superman: el origen de la justicia– es el actor Jesse Eisenberg, el mismo que encarnó al fundador de Facebook en la oscarizada Red social. ¿Coincidencia o guiño de los responsables del casting?ß



