El retiro de Karlic

Jorge Rouillon
Jorge Rouillon LA NACION
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5 de mayo de 2003  

El martes último, la Santa Sede aceptó la renuncia al arzobispado de Paraná que dos años atrás había presentado monseñor Estanislao Karlic, al cumplir 75 años, la edad en la que los obispos ofrecen su dimisión al Papa.

El arzobispo saliente cumplió 77 años en febrero último, de los cuales pasó los últimos veinte en Paraná, al principio como arzobispo coadjutor de monseñor Adolfo Tortolo, que enfermó gravemente por aquellos años, y desde 1986, a cargo pleno de esa arquidiócesis, que comprende la franja oeste de Entre Ríos.

Aunque el retiro de esa jurisdicción geográfica trae hoy a primer plano su figura, Karlic, un hombre de sólida formación teológica y profunda espiritualidad, tuvo una relevante actuación en el orden nacional y, dentro de la sobriedad de su estilo, en la Iglesia universal. Participó del pequeño grupo de teólogos al cual el Papa encomendó redactar el Catecismo de la Iglesia Católica, una obra clave de su pontificado en materia doctrinal.

En 1996, este arzobispo nacido en Oliva, Córdoba, fue elegido por sus pares presidente de la Conferencia Episcopal Argentina. Al asumir, junto con los otros miembros de la comisión ejecutiva, visitó en sus sedes a autoridades de varias confesiones religiosas y de entidades empresariales, obreras, periodísticas, de bien público. "Quisimos ser un eco de lo que Juan Pablo II dijo al empezar su pontificado: Abran las puertas a Jesucristo ", dijo en noviembre último al retirarse de la presidencia.

"La unidad de los obispos es una conquista permanente; siempre tenemos que estar ganándonos la confianza, como toda persona humana, con sinceridad", comentó entonces en una conversación personal. A la vez, indicó que no hay cuestiones dogmáticas que los distancien, hay un afecto profundo al Papa y a veces diferentes aproximaciones a los poderes político, económico, sindical. Sobre la presencia de la Iglesia en el Diálogo Argentino, un hecho fuera de la pastoral ordinaria, dijo que fue "una decisión riesgosa tomada con madura reflexión" y, aun reconociendo que sus frutos son limitados, contribuyó a profundizar el diálogo para rehacer el tejido social.

Amistad social, confianza mutua, comunión, actitud de servicio, reconciliación, santidad, conversión, son palabras habituales en el léxico de Karlic, quien señala que la esperanza, que significa confianza en Dios, no es "una virtud de un abandono perezoso, sino de un compromiso trabajador". El prelado mostró el deseo personal de seguir en Paraná, en las tareas que le encomiende el nuevo arzobispo, monseñor Mario Maulión.

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