
Entrevisté a Milei: ¡viva Milei, joraca!
Tremendo honor volver a entrevistar al Presi. Sobre todo, a un Presi tan cálido. “Qué hacés, ensobrado –me recibió–. ¿Venís facturando mucho?“. “No tanto como Adorni”, repliqué, porque nunca fui de quedarme callado. Con ánimo de distender el clima prematuramente hostil que se había creado, dije. “A mí me ensobran, y a Manuel lo adornan”, jajaja. El jajaja es mío. A Javi no le hizo gracia.
Insistí con ese tono, porque tenía la sensación de que estaba por echarme a las patadas. “Estoy convencido de que Manu es honestísimo, pero lefalta suerte–propuse–. Consigue de prestamistas señoras jubiladas que no tienen un mango. ¿Y la escribana? Justo agarró una con prontuario". El Pelu estuvo de acuerdo. Incluso me contó una infidencia. “Yo se lo dije 20 veces a Manuel: si querés expandirte en el mercado inmobiliario tenés que hablar con Kari. Kari es una broker del carajo”. Me hice el sorprendido. “Ah, yo pensé que la compra de los cuatro departamentos en Miami era trabajo tuyo, no de Kari”. Se ve que lo agarré distraído, porque el anzuelo le llegó hasta el esófago. “No, yo en esa época salía de un canal y me metía en otro. Ella se ocupó de todo”.
Seguíamos parados en el hall de entrada de la casona principal de Olivos (esa que Cristina le dejó a Macri con agujeros en las paredes, ventanas rotas y cadenas de baño que no funcionaban, porque sospechaba que el personal de mantenimiento le iba a plantar micrófonos). Planteé sentarnos y empezar de una buena vez la entrevista. “OK, OK”, dijo. Es la palabra en inglés que pronuncia con menos dificultades.
–¿Qué opinás del alto el fuego en Medio Oriente? Da la impresión de que Trump, igual que Cristina, fue por todo y se quedó sin nada.
–A ver, digo: pedirte a vos que interpretes la complejidad de la movida de Trump y de Israel, y de lo que allí está en juego, es mucho pedir, ¿no?
–Muchísimo. Pero los expertos dicen que de las diez condiciones que puso Irán para firmar la tregua, ocho lo dejan mejor parado que antes del conflicto.
–“Expertos”. Me hacés reír. O sea, unos imbéciles e ignorantes que no les da ni para pelar una banana.
–Al menos se salvan de que los llames mandriles jajaja. Te cambio de tema. ¿No estás gastando mucha pólvora en chimangos? Por Adorni lo digo.
–Manuel no necesita que yo lo ratifique: está firme como un roble, y me acompañará hasta el último día de mi mandato. Es uno de los mejores soldados del ejército libertario.
–Coincido. Pero, claro, no todos los soldados descansan en Aruba y en Punta del Este.–Qué tiene de malo, imbécil. ¿Vos veraneás en La Salada? Él hizo la plata trabajando de periodista.
–¡Empautado! Pará, no te enojes, era una broma. Va ahora una pregunta capciosa, aunque no tanto porque te estoy avisando que es capciosa. Sos un hombre profundamente religioso: ¿cómo viviste la Semana Santa?
–A mí no, Carlitos. O sea, digo, no me vengas con la pavada que escribió Martín Yebra en tu diario: que en esos cuatro días difundí 1000 mensajes contra el periodismo. ¡Me quedé corto! A ver si te entra en esa cabeza hueca: ¡no los odiamos lo suficiente, víboras, mentirosos, estiércol, ratas!
–Voy entendiendo. Hay que agradecerle a la Pascua que no hayas ido más a fondo. Interesantes los números que tiró Martín. Por tus interacciones en la red X se sabe q estuviste casi 15 horas frente a la pantalla. Quedé preocupado: con tan activa militancia digital me pregunto quién se está ocupando de..., de...
–¿De gobernar?
–No, de los perros.
–Y a vos qué mierda te importa. Es un tema de mi esfera privada.
–Rusia financió a periodistas argentinos (desconocidos) para que hablaran mal de tu gobierno. ¿Habrá un reclamo a Putin?
–Un fuerte reclamo. A los periodistas.
–En otra nota de LN leí que la mitad de los chicos que viven en las villas dejó la escuela.
–A ver: la dejan porque hoy los pibes priorizan ganar plata, más que instruirse. Tiene lógica: estamos viviendo una verdadera explosión del cuentapropismo. Es el sector de la economía más dinámico.
–¿Qué les dirías a esos docentes que ven cómo se vacían las aulas?
–Que ellos también se busquen una changa. O sea, para un mercado que se cierra, otro que se abre.
–Según Olivetto, especialista en consumo, el 65% de las familias dice que no llega a fin de mes.–Al que no llega, no llega. Digamos, básicamente acá no se obliga a nadie. ¡Viva la libertad, carajo!
–Te escuché decir que si hay gente que no llega a fin de mes es tan noticia como la caída de un avión. Hubiese jurado que hay más pobres que aviones caídos.
–Dejá de hacerte el piola que te sale muy mal. Fue una forma de decir que estamos en un boom del consumo en todos los estratos sociales.
–Es verdad: estoy viendo a la gente más consumida. Lo bueno es que poco a poco nos vamos acercando a agosto, el mes en el cual nos prometiste que la inflación será 0%. ¡Qué ansiedad, Presi!
–Chau, terminamos la entrevista. Te dediqué demasiado tiempo.
–Gracias, Javier. Aprendí mucho. Te voy conociendo mejor.






