Es hora de que aprecies tu dinero

Nicolás Litvinoff
Nicolás Litvinoff MEDIO: Estudinero
Fuente: AP
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14 de julio de 2020  • 01:51

La etimología del lenguaje suele revelarnos orígenes insospechados de las palabras, que pueden terminar relacionándose con las finanzas personales. El término "apreciar" viene del latín appretiare, que significa estimar el esfuerzo o la cantidad de dinero que se necesita para conseguir algo o para aumentar su valor". Siguiendo esta definición, podemos decir que apreciamos a una persona o un objeto cuando estimamos bien su valor o el esfuerzo que se necesita hacer para conseguirlo. Por el contrario, menospreciamos a una persona o un objeto cuando fallamos al estimar el esfuerzo o su valor.

En la columna de hoy, analizaremos el aprecio por el dinero en las cuatro grandes dimensiones que venimos estudiando: ingreso, gasto, ahorro e inversión.

El aprecio por tus ingresos

Apreciás tus ingresos cuando sentís que están en línea con el esfuerzo que hacés para obtenerlos. Si estás trabajando 10 horas por día con un franco semanal, sea cual sea la paga, lo más probable es que sientas cierto desprecio por tus ingresos, porque estás dejando la vida en el trabajo y no hay ingreso que justifique tamaño esfuerzo.

Me atrevo a afirmar que son pocas las personas que sienten aprecio por sus ingresos. Son las que se consideran bien pagas. Más allá de que siempre pueden desear un poco más, están a gusto con la relación ingresos/tiempo empleado que lograron establecer. Estas personas suelen aplicar "Los 3 ejes para ganar dinero": cuerpo, dinero e ideas, donde el primer paso consiste en reducir la ponderación del factor cuerpo (que establece un ingreso solo por cada hora trabajada) y aumentar los otros dos factores. Si estás interesado/a en comenzar a transitar este camino, tengo una buena noticia para vos: el contexto actual representa una oportunidad única para iniciarlo, puesto que la pandemia estimula el teletrabajo y con ello libera tiempo, disminuyendo por la fuerza la ponderación del eje cuerpo en la generación de ingresos.

La pregunta es si estás aprovechando esta oportunidad para comenzar a generar ingresos en el eje dinero (a través de inversiones) y en el eje ideas (mediante el desarrollo de negocios que te permitan obtener ingresos pasivos o semipasivos).

Dejar de menospreciar tus ingresos es posible si hacés una movida estratégica hacia una vida laboral donde le otorgues valor a la generación de múltiples fuentes de ingresos, como las que repasamos en esta nota dos años atrás.

El aprecio por tus gastos

En el universo de los gastos es donde mejor podemos ver ilustrado el concepto del aprecio, tal como lo estamos utilizando aquí. Cuando gastamos el dinero en algo que nos aporta una satisfacción real y duradera (experiencias placenteras y enriquecedoras, inversiones en salud o que nos posibilitan ahorros futuros), estamos apreciando nuestros gastos. En cambio, cuando hacemos erogaciones monetarias que redundan en consumismo básico (objetos de moda que pasan a ser old fashion al poco tiempo de haberlos comprado, el pago de intereses excesivos en deudas contraídas, compras innecesarias, etc.), estamos menospreciando el gasto y, por ende, nuestro propio dinero.

¿Qué podemos proponerles a quienes quieren apreciar sus gastos? Comenzar a trabajar en la persecución de los gastos inteligentes que vimos en esta columna a principios de año. Verán que propusimos plantearse 4 preguntas importantes antes de realizar un gasto:

  • ¿Qué tipo de gasto es?
  • ¿Tiene un impacto importante en tus finanzas personales actuales?
  • ¿El gasto altera tus flujos futuros de fondos?
  • ¿Ahorraste dinero por ocuparte del tema?

No dejen de hacerse estas preguntas si realmente quieren comenzar a valorar sus gastos y su dinero.

El aprecio por tus ahorros

Despreciás tus ahorros cuando te concentrás solo en acumular dinero, como si el atesoramiento te brindara seguridad económica (vimos la semana pasada que para ello basta con poseer un ahorro de emergencia). Por el contrario, apreciás tus ahorros cuando tenés en claro cuál es el objetivo por el que buscás ese excedente de dinero.

Las opciones más comunes son:

  • Ahorro para emprender.
  • Ahorro par a invertir.
  • Ahorro para ayudar a otros o para adquirir experiencias.

El aprecio por tus inversiones

Menospreciás tus inversiones cuando el rendimiento que obtenés por ellas es bajo en términos reales (teniendo en cuenta la inflación) o cuando sentís que tu ejecutivo de cuentas gana más con ellas que vos. Por el contrario, las apreciás cuando generan ingresos pasivos que te ayudan a liberar tiempo (lo que más arriba llamamos generar ingresos desde el eje "dinero").

Para generar ingresos pasivos, necesitás alimentar tu cultura financiera, tal como lo estás haciendo cada semana leyendo esta columna.

Con una cultura financiera más desarrollada, vas a dejar de invertir al voleo y sin fundamentos, para invertir con argumentos y pensando en el largo plazo. Eso es apreciar tus inversiones.

En esta columna, podrás repasar las "5 reglas de oro" para el inversor de largo plazo.

Conclusión

Según lo que vimos hoy, el aprecio o el desprecio por dinero pasa por cómo calibrás lo que das y lo que recibís en cada uno de los cuatro pilares de las finanzas personales. Siempre hay espacio para mejorar, sin importar del punto de partida donde te encuentres. Lo más importante es saber que podés mejorar tu relación con lo material trabajando minuciosamente en todas y cada una de las dimensiones que repasamos.

En estos tiempos de pandemia, que nos obligan a la introspección, mi mejor consejo es que comiences a apreciar lo que hacés y podés lograr dejando atrás la queja y comprometiéndote seriamente con tu economía personal.

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