Hay que levantar la puntería
Por Norberto H. García Rozada
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Cuando un tirador comprueba que sus disparos hacen impacto por debajo del blanco, eleva el extremo del arma que empuña y hace puntería más arriba, para compensar la trayectoria declinante del proyectil. Algunos legisladores y políticos locales tendrían que imitar ese recurso estrictamente deportivo, si es que sustentan la sincera aspiración de que la puesta en práctica del régimen de autonomía de la ciudad de Buenos Aires pueda ser vista y apreciada en el futuro como el paradigma de una experiencia institucional renovada y transparente.
Hubo cuestionamientos y pugnas no sólo verbales para resolver el destino del personal del ex Concejo Deliberante. Después, la Legislatura sancionó el Código Contravencional y obtuvo, es público, muchas más críticas que aprobaciones. Hace unos días, la designación del defensor del pueblo desencadenó tironeos, enfrentamientos, reacciones airadas, propuestas insólitas y renuncias. A ciencia cierta, nadie podría aventurar cuánto tiempo será necesario para lograr una definición de ese entuerto. Tanto es así, que ha vuelto a ser prorrogado el mandato del anterior defensor, Antonio Cartañá, a fin de ese importante cargo no quede vacante.
Al parecer, ciertas modalidades de antaño todavía no han sido desterradas del quehacer político local. En caso de que persistan, es probable que a la corta o a la larga sólo contribuirían a que la ciudadanía dejase de tener fe en las posibilidades del nuevo régimen institucional.
Por ejemplo, según ciertos criterios, la designación del defensor del pueblo quedó trabada porque hubo errores en la negociación. Estupefactos, muchos Pérez que, por supuesto, nada entienden de política se preguntan si ese cargo -o cualquier otro- está destinado a quien posea las mejores aptitudes para ejercerlo o si lo obtendrá quien tenga mejor muñeca para negociarlo. "Habría que encontrar a alguien -opinó un veterano y ducho político metropolitano- que tenga similares autoridad, equidistancia e imparcialidad que las que distinguieron a Sadi Massué cuando era titular de la Fiscalía de Investigaciones; y descartar a los que aspiran a ir a la defensoría para hacer política desde allí."
Las negociaciones existieron, por cierto. Algunas ya han trascendido; otras, no. Por caso la oferta hecha a uno de los candidatos a defensor del pueblo para que resignase su postulación a cambio de ser designado integrante del futuro Tribunal Superior de Justicia.Y la contestación: "Me ofrecieron la postulación republicanamente, la acepté de la misma forma, pugnaré por ella republicanamente y si me toca perder, perderé republicanamente".
Muchos temas pendientes
Transcurre el tiempo y siguen pendientes grandes y pequeños temas estrechamente vinculados con el mejoramiento de la calidad de vida de la ciudad y de sus habitantes.
Algunos de ellos, incluso, también podrían hacer historia en el mejor sentido del término. Viene a ser el caso de la iniciativa auspiciada por el senador nacional José María García Arecha para que los gobiernos local y de la provincia de Buenos Aires actúen en forma mancomunada e institucionalicen la región o área metropolitana, que abarcaría la ciudad y su conurbano.
"No se trata _aclaró el proponente, quien presentó en la Cámara alta una comunicación en ese sentido_ de impulsar utópicas unificaciones, sino de promover acciones coordinadas para movilizar una iniciativa que cuenta con muchos y valiosos antecedentes. Equivaldría a reconocer definitivamente la existencia de una región que, al contar con alrededor de once millones de habitantes, asentados sobre 3880 kilómetros cuadrados, es el octavo conglomerado urbano mundial. Sus pobladores tienen similares problemas de seguridad, educación, salud, medio ambiente, transporte, tránsito, planeamiento urbano, etc., que hoy en día sólo admiten soluciones elaboradas por mutuo consenso, para lo cual ya hay algunos avances."
Inquietudes
El viernes último, la Banda Sinfónica de la Ciudad dio un concierto público en la plaza seca de la Legislatura. No fue una rutinaria actuación. Los músicos la aprovecharon para denunciar que, a pesar de muchas e incumplidas promesas, aún carecen de sede propia, que no disponen de adecuados medios de transporte para trasladar su instrumental, que la falta de la sede les impide ensayar de manera apropiada, que no hay noticia de los emolumentos de sus maestros directores y que están demorados los nombramientos para cubrir las vacantes existentes en la banda.
¡Vaya si hay dificultades para escuchar y resolver cuando los Pérez hablan o, como en este caso, sencillamente hacen música!




