
La apatía, una enfermedad endémica
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Es probable que las necesidades empáticas que tenemos los individuos puedan ser liberadas mediante la reflexión. Lo que sí es seguro es que en la medida que no las desatemos seremos cada día más funcionales a nuestra conveniencia, sobre todo cuando los recursos son escasos.
El síntoma claro de que la apatía es una enfermedad endémica en la región es la falta de compromiso con el futuro y sobre todo de visión de la actualidad No es posible insertarse en el mundo sin un proyecto país, sin equipo y con una clara aversión al pasado A pura gambeta llegamos hasta acá solo para darnos cuenta que algo no funciono, ahora con más de lo mismo ¿Hasta donde llegaremos?
Los buenos recuerdos al igual que las adicciones liberan dopamina estimulando nuestro "centro de placer", recurrimos a ellos toda vez que el presente nos es adverso como forma de acotar el estrés. La mayoría de los argentinos vivimos de recuerdos y por lo general los alimentamos con una buena dosis de voluntarismo, aún a sabiendas de que nuestra asertividad está en decadencia.
Los medios de difusión tienen una gran cuota de responsabilidad son los principales actores en este mundo mediático donde callarse es otorgar. Mientras las declaraciones grandilocuentes de nuestros funcionarios ocupan la primera plana, "en señal que cabalgamos" y las adversas sólo algunas columnas de opinión que por su léxico y metáforas son solo leídas por una elite, jamás podremos cambiar la mentalidad de quienes votan a pura promesa.
Difícil es el arte de gobernar pero más difícil es soportar que unos pocos con el voto de muchos y con más de lo mismo se eroguen el rol de salvadores de la Patria cuando en nada se diferencian de quienes nos trajeron hasta acá. Tal vez ha llegado la hora de sincerase y de pensar que sin equipo, sin ideas, y sobre todo sin humildad difícilmente podremos levantar la hipoteca del pasado.
Tal vez esta pequeña reflexión de Henry George Bohn (1796-1884) tenga mucho que ver con los tiempos que corren "Los hombres sabios aprenden con los errores que otros cometen, los tontos con los propios".




