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OPINIÓN

La revolución silenciosa de la Argentina árida

Late en la franja oeste del país, con capacidad para involucrar virtuosamente otras regiones, una nueva economía política

7'
La minería en la Argentina
La minería en la ArgentinaAlfredo Sábat
Sergio Berensztein
Por Sergio BerenszteinPARA LA NACION
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“Para hacer sensible la ruina y decadencia de la civilización y los rápidos progresos que la barbarie hace en el interior, necesito tomar dos ciudades: una ya aniquilada, la otra caminando sin sentirlo a la barbarie: La Rioja y San Juan”. Domingo Faustino Sarmiento explicaba de esta forma en Facundo el declive de las provincias que constituyen una parte de la “Argentina árida”. O, más alineada con el título de la obra, la “Argentina bárbara”. Pero este último adjetivo tiene dos acepciones en el habla nacional: sirve tanto para describir el atraso, la violencia y la falta de cultura como, en su forma más coloquial y frecuente, algo fuera de serie, extraordinario. En efecto, casi dos siglos más tarde, de la mano de la energía y, sobre todo, de la minería, estas amplias regiones históricamente relegadas, la mayoría de las provincias andinas que estuvieron casi siempre fuera del radar de la modernidad, comienzan a experimentar un cambio estructural sin precedentes que, a su vez, impulsa un proceso de diversificación de las exportaciones que alimenta un superávit comercial récord. Más: para este año, las exportaciones mineras podrían superar el umbral de los 10.000 millones de dólares. Se trata de apenas un sexto de lo exportado por Chile y Perú el año pasado y probablemente un décimo de lo que se proyecta para el corriente ejercicio, resultado, en especial, del incremento de los precios. El potencial que tiene el país, teniendo en cuenta la extensión de las cadenas montañosas y la precordillera, es excepcional.

Gracias a unos términos de intercambio que, según estimaciones recientes, se acercan a los valores más altos en más de un siglo y habida cuenta del duro proceso de consolidación fiscal implementado desde 2023, en teoría el país está en condiciones de evitar (o al menos moderar) durante el próximo proceso electoral los episodios de volatilidad que tanto daño generaron, más que nada en los dos últimos comicios presidenciales. Por ahora, esta gran transformación no es suficiente para compensar la debacle en materia de actividad, ingresos, trabajo y recaudación que padece buena parte de la industria, la construcción y el consumo masivo, directa consecuencia de la fuertísima caída de los ingresos que comenzó con la crisis de 2018 y que aún afecta a la gran mayoría de la población. De todas maneras, late en la franja oeste del país, con capacidad para involucrar virtuosamente otras regiones, una nueva economía política: más temprano que tarde, los hábitos, las ideas, los valores y las formas de vida y sociabilidad de la Argentina árida confirmarán aquella utopía civilizatoria que soñó Sarmiento.

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Se trata de una reconversión multifacética y que representa la aparición de un nuevo marco de incentivos, oportunidades antes inexistentes, trayectorias laborales y personales que involucran recorridos y posibilidades hasta hace poco desconocidas o incluso inimaginables. La historia de vida de Luis Vacazur es un claro ejemplo de los flamantes horizontes que se abren, en especial para quienes poseen una cuota de espíritu emprendedor. En un estimulante reportaje de Guillermo López para el programa La Argentina posible, en radio Cadena 3, este integrante de la comunidad colla que nació y creció en San Antonio de los Cobres contó que de pequeño vendía piedras y pequeños trozos de sal a los turistas del Tren a las Nubes, mientras ayudaba a su familia con la crianza de llamas y cabras. Junto con sus hermanos compró, antes de cumplir los 20 años, su primera combi. Hoy brinda servicios logísticos, fundamentalmente para la industria minera de su provincia, con una flota de 150 vehículos y la misma cantidad de empleados. Luis integra una cámara pyme de empresarios pertenecientes a pueblos originarios que logró una regulación, la ley 8164, que establece mecanismos vinculados con la participación de comunidades en los negocios y las licitaciones y prioriza la contratación de servicios y mano de obra local. Recordó que de pequeño admiraba al cacique que se oponía a la minería porque las empresas “se llevan todo”, sin dejar beneficios en la zona. Con el tiempo, cambió de opinión: “¿Por qué vamos a depender siempre del campo? ¿Por qué no petróleo, gas […] y minería?”. Muchos niños crecerán ahora admirándolo a él.

En Santa Cruz, la Secretaría de Trabajo provincial, con el aval de un segmento muy radicalizado de la dirigencia sindical, clausuró hace unos días ocho instalaciones de Cerro Negro

En el otro extremo del país, en Santa Cruz, la Secretaría de Trabajo provincial, con el aval de un segmento muy radicalizado de la dirigencia sindical, clausuró hace unos días ocho instalaciones de Cerro Negro, la principal operación minera de la provincia en manos de la empresa Newmont, el productor de oro más grande del mundo. ¿Las razones? Presumibles falencias (no comprobadas) en las condiciones de seguridad y en la proporción de contrataciones de los trabajadores locales, que estipula una muy estricta fórmula denominada “90/10”, que pretende estimular la contratación de residentes, independientemente de su nivel de calificación. Santa Cruz vive una situación muy crítica por la desinversión de grandes empresas energéticas, como YPF, que reorientó su foco a Vaca Muerta (algo similar ocurre en la cuenca petrolera chubutense). A esto se suma la razonable pero severa discontinuidad de los ingentes flujos financieros y de obra pública que recibió durante los gobiernos kirchneristas. El atraso cambiario impacta negativamente en el flujo de turistas y la industria pesquera recién se está recuperando luego de un largo período de dificultades. Esto en parte explica, aunque no justifica, el contexto en el que debe evaluarse el acoso que viene sufriendo esta empresa y que enfatiza la importancia del clima de negocios no solo a nivel nacional, sino también provincial e incluso municipal (recordar el reciente fallo de la Corte Suprema respecto de la carga impositiva de la ciudad de Córdoba al Banco Galicia). Además, la confrontación permanente y la profundización de las disputas políticas y sociales forman parte del acervo cultural de una Patagonia austral acostumbrada a la escasez de mano de obra y a salarios superiores a la media nacional.

Este conflicto está en vías de resolución por la reacción del gobernador Claudio Vidal que, exsindicalista petrolero, entiende los márgenes de maniobra en el desarrollo de estas negociaciones y advirtió el costo político, económico, fiscal y reputacional que habría generado una eventual paralización de la operación. Lo más interesante es que la reacción popular parece haberse inclinado a favor de la empresa. Estos días se viralizó en redes una canción anónima, que no apela a la sutileza para defender los intereses de trabajadores que quieren preservar la actividad y cuestiona las presiones ejercidas contra la compañía. “Llegaron con la excusa de revisar el papel / pero detrás de la placa se escondía otro nivel / Pidieron una coima, querían vernos caer / con amenazas de frente y presión por doquier”, dice en una de sus estrofas. “El soplón ya se escondía detrás de una versión / vendiendo nuestros nombres por ganar aprobación / No sabía que en el pueblo se conoce la verdad / que el que acusa sin pruebas / también tiene que explicar / Los camiones esperando, los motores en silencio / La familia haciendo cuentas, apretando el presupuesto”, justifica en otro fragmento. “Que se sepa por todo el cerro / con coimas no van a ganar / Desde Cerro Negro, firme el corazón / trabajo honrado y clara la razón”, concluye.

Inevitable el contraste con aquel lejano cancionero del grupo chileno Quilapayún, que, a comienzos de los años 70, denunciaba las supuestas injusticias que sufrían los trabajadores mineros en las explotaciones de cobre del norte de ese país. O con la película inglesa The Full Monty (1997), en la que extrabajadores metalúrgicos desempleados por la apertura comercial y las reformas de Thatcher se transforman en strippers.

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