Los tiempos cambiaron
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En la vida lo que está bien está bien, y lo que está mal está mal, creo que son códigos básicos de convivencia.
Antes de expresarme, quiero decir que ni Chabán ni Ibarra son santos de mi devoción, pero hoy no creo que los culpables absolutos de la tragedia sean ellos.
Los tiempos cambiaron para mal, tengo 42 años y un hijo de 5. Yo también fui a recitales, y nosotros encendíamos encendedores en estadios abiertos como River, Vélez, Ferro y Obras. Desde que soy mamá dejé de ir al cine y a todos los lugares que iba de soltera, porque por ejemplo las discotecas son los lugares menos aptos para menores, ya que no solamente corrían peligro de muerte, se aspiran sustancias tóxicas, como humo de cigarrillos y en algunos casos drogas, se los expone a avalanchas, apretujones y muchas cosas.
Por otro lado, hoy dicen los diarios que la bengala la encendió un chico de 5 años, ¿cómo puede ser? ¿Será que estoy equivocada? Mi hijo no sabe encender bengalas, ni siquiera un simple cohete. Me aterroriza como cambió la filosofía de vida, antes el rock era una filosofía, un modus vivendi. Hoy, el rock se ha transformado en algo peligroso, no el rock en sí, sino todo lo que lo circunda.
Hoy es tan peligroso ir a un recital de rock cuanto un partido de fútbol. Chabán es culpable de haber cerrado las salidas de emergencia, que haya estado vencida la inspección de Bomberos, no depende de Ibarra, sino del Ministerio del Interior, de quien dependen los Bomberos de la Policía Federal. Pero pueden haber fallado todos los controles, pero la realidad es que si no se hubiera encendido la bengala, hoy no estaríamos llorando a ningún muerto.


