
Milei la rompe toda y no nos cuentan nada
Por favor, que el bosque no nos tape el árbol. Fabuloso árbol, un ejemplar que disfrutarán generaciones y generaciones. Hablo del triunfazo en Diputados de la reforma del Banco Central y la ampliación de la inocencia fiscal; los dos proyectos llegan al Senado al son de tambores. Leí de punta a punta el primero y no encontré referencia alguna al cierre del banco –todo lo contrario–, con lo cual podría darse el caso de que Javi, sintiéndose engañado, vete una ley de su propio gobierno. El de inocencia fiscal técnicamente se me hizo cuesta arriba: estaría necesitando que me lo explique Adorni. Sí sé que los dos significan un antes y un después. Antes el BCRA estaba a merced de la locura populista; ahora, de la cordura del Pelu. Antes nos corrían con perros por negrear la guita; ahora nos corren los mismos perros para que blanqueemos. ¿Qué pasará si vuelven los kukas? Yo me voy a percibir perro.
Digo: hay que llegar hasta el árbol porque un sinfín de obstáculos nos impiden apreciarlo. El maldito bosque. El problema no son los datos, sino las interpretaciones. Milei estuvo los primeros 22 días de este mes sin pisar la Casa Rosada, exactamente las tres semanas en que el Índice de Confianza en el Gobierno, de la Universidad Di Tella, mostró un crecimiento de 6,4%. Obvio, mentes podridas deducirán que Javi es más popular cuanto menos gobierna. Para que se entienda de una buena vez: las 8 a 12 horas por día que –según un relevamiento de LA NACION– permanece frente a las pantallas interactuando en las redes son mucho más rendidoras en Olivos que en el microcentro. Mario Pergolini contó que un día el Pelu estuvo tuiteando durante 17 horas seguidas. ¿Seguidas, Súper Mario Per? ¿No fue al baño, tampoco visitó el canil, ¡¡¡no le puso la oreja a Karina!!!? Hemos dicho hasta el cansancio que en el egosistema digital del Presi nada es más relevante que dejar su sello diario en X. Gobernar es para cualquiera; hasta Alberto se animó. Tuitear 17 horas, una señal de predilección divina. Además, hablemos con propiedad. No interactúa en las redes: farmea aura.
Su reestreno en la Casa Rosada, donde convocó al gabinete, fue un acontecimiento del que se hicieron eco medios de todo el mundo. “¡Milei volvió a trabajar!”, “Desmienten que el presidente argentino curse una aguda depresión”, “Reunió a los ministros y les pidió que le recuerden sus nombres”. Un follaje tan tupido que por momentos se vuelve impenetrable. Cuanto más cerca de las elecciones, más salvajismo. Denise Chmois publicó acá el lunes que Milei fue este año a solo cuatro provincias (Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Tucumán), mientras que en el mismo período viajó a 11 países. Pocas cosas se explican más fácil: para calificar a Lula de “ladrón” y “presidiario” tenés que ir a Brasil, no a Formosa. El festival de Jesús María se hace en Córdoba, no en Chubut. Chubut es una de las 9 provincias a las que nunca honró con su presencia desde que le colgaron la banda. ¿Lo quieren ver de cerca? Poniendo estaba la gansa; votos en el Congreso, claro. Más claro, hablen con Kari.
Era la célebre fórmula de Néstor. Cuando le iban con ciertos asuntos, indicaba: “Hablen con Julio [De Vido]”. De Vido: “Hablen con Baratta”. Baratta: “Centeno, llená el tanque y vaciá el baúl”. Un lenguaje económico; quiero decir, de pocas palabras. Se impuso ese estilo, que perdura hasta hoy. Le preguntaron a María Soledad Calle, gremialista metalúrgica y militante de La Cámpora, cómo había hecho para comprar el piso que está debajo del de Cristina: “Hablen con Máximo”.
La Libertad Avanza y Pro volvieron a juntarse con la idea de hacer una alianza electoral en todo el país, otro notición con aspiraciones de árbol frondoso. Lástima que el hiperactivismo del ministro Juan Mahiques tape todo. Es (o era) enemigo de Lijo, pero entre los 300 jueces cuyos pliegos está logrando aprobar en el Senado hay decenas de Lijos, de Oyarbides, Barroetaveñas, Yadarolas, Bertuzzis, Borinskys... Juancito parece empeñado en modelar Comodoro Py bajo una matriz indeleble: si no estás cuestionado, no estuviste en Lago Escondido, no frecuentás la megaquinta de Pilar, no sos amigo de Tapia y Toviggino, no te hicieron saltar 30 lugares en el orden de mérito del Consejo de la Magistratura y no querés poner el hombro para que la libertad avance, olvidate. Basta de equívocos. Por Mahiques, la verdad, no dábamos un mango –hay que ver las cosas que se rumoreaban de él– y, contra todo pronóstico, de a poco va ganándose un lugar en la historia. Increíble que todavía haya gente que cuestione la muñeca política de su promotora, Kari. Buscaba un ministro de Justicia y encontró un justiciero.
El jefazo de ARCA, Andrés Vázquez, declaró que su patrimonio tuvo un incremento de 383 millones de pesos en el último año (62%, ¡qué jugador, qué recaudador!), y eso sin haber informado los tres departamentos que tiene en Estados Unidos, valuados en algo más de 2 millones de dólares. ¿Esto también se explica fácil? Sí. Es Andrés Vázquez.
Urgente, un bosque ahí.

