"Mirame a la cara"
1 minuto de lectura'
Para muchos, por distintas razones, quienes habitan la calle, revuelven un tacho de basura o mendigan en una esquina o en el transporte público integran ya el paisaje urbano, como un árbol o un semáforo. Un efectivo método para pasarlos por alto consiste en no mirarlos nunca a los ojos. Hacer contacto visual puede activar nuestra solidaridad. Mucho más si se trata de un niño o una niña de corta edad, víctima de explotación laboral.
¿Qué hacer?, nos preguntamos, para que nuestro gesto no sea sólo una forma de aquietar la conciencia. Ante esta pregunta, Pablo Carballo impulsa una iniciativa para combatir la explotación infantil, de la que él mismo fue víctima, y que bautizó precisamente "Mirame a la cara".
Su actividad se desarrolla a diario en la línea D del subte. Munido de micrófono y parlante, comparte su arte musical: rapea durante dos o tres horas diarias, defendiendo los intereses de los niños que piden y venden en vagones y estaciones, víctimas de adultos perversos. Al ritmo de sus agudas letras, interpela a los pasajeros, para sacudirnos la comodidad y la pasividad ante una situación a la que nadie debería acostumbrarse. Busca generar conciencia y compromiso; alienta a denunciar y aconseja no entregar dinero a los niños, ni consumir lo que venden, merced a lo cual se ha ganado más de una paliza por parte de mafias que regentean, e incluso alquilan, a los menores.
Según Unicef, un 7% de los niños de entre 5 y 15 años es víctima de explotación laboral. El Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la ciudad recibe llamadas y denuncias relacionadas con situaciones de trabajo infantil. En el 102, se atienden consultas las 24 horas.
Pablo dejó su trabajo y su zona de confort. Los chicos del subte saben que su trabajo es defenderlos y se acercan a saludarlo. La gente colabora con dinero que él utiliza para subsistir y para ayudar a los demás. Su sueño es crear una organización de la sociedad civil (OSC) autosustentable y convoca a psicólogos, abogados y profesores que quieran acompañarlo (www.facebook.com/Malcencuadernaciones/?ref=page_internal).
Por parte del Estado faltan campañas de concientización y controles. La Red de Empresas contra el Trabajo Infantil invita a las OSC a participar en un concurso de proyectos ante esta problemática (conaeti@trabajo.gob.ar). Afortunadamente, hay personas e instituciones apasionadas y comprometidas, al servicio de buenas causas.

