
Repetir como un loro
Por Antonio M. Battro
1 minuto de lectura'
Siempre nos han dicho en la escuela que no debemos repetir como un loro, que debemos aprender a pensar. Pero sucede que los loros aprenden por un proceso de imitación que los humanos también utilizamos para aprender a pensar y a hablar. Además podemos aprender mucho del simpático animal. Recientemente he visto algunos loros encaramados al hombro de científicos del Laboratorio de Medios del MIT en medio de las más sofisticadas computadoras. La investigación está coordinada por Irene M. http://www.media.mit.edu/~benres/parrot/index.html Pepperberg, quien acaba de publicar un libro fascinante sobre las habilidades cognitivas y de comunicación del loro gris africano (The Alex studies, Cambridge, MA: Harvard University Press, 2000).
Pepperberg usa el método de entrenamiento llamado Modelo/Rival (M/R) que consta de dos entrenadores en lugar de uno solo. La sesión comienza cuando un loro observa a dos humanos manipulando un objeto que atrae su interés. Una de las personas "entrena" a la otra en presencia del loro preguntándole cosas sobre el objeto en cuestión, por ejemplo "¿qué es esto?". Cuando la respuesta es correcta (ej. "una llave") entonces le entrega a la otra persona el objeto (en caso contrario lo esconde). Hecho esto se cambian los papeles y el entrenador pasa a ser el entrenado. Mientras sucede este intercambio lingüístico entre humanos el loro participa y recibe un refuerzo cuando contesta correctamente. Los loros aprenden la entonación de una palabra primero, luego las vocales y por último las consonantes.
Es común que el niño pequeño aprenda a llamar "perro" a su cachorro pero que no acepte emplear otra categoría para designarlo, por ejemplo dice: "este no es un animal, es un perro". Es decir, persiste en atribuir el primer nombre que dió al objeto con exclusividad de cualquier otro, restricción que superará con el ejercicio. Lo mismo sucede cuando un loro aprende a nombrar objetos. Pero el loro puede superar, tal como hace un niño normal, la denominación única y exclusiva. Los expertos sugieren que los niños con discapacidades severas de comunicación, en particular algunos autistas, se podrían también beneficiar con el método M/R de dos instructores para aprender a hablar.
Los científicos del MIT probaron además que los loros son incapaces de nombrar objetos cuando la interacción entre los humanos se presenta por video. Necesitan la presencia real de los entrenadores, no les basta la tele-presencia. Actualmente se está experimentando con interfaces de computadoras que permiten a los loros controlar el entorno social más apropiado para aprender a hablar. Se ha creado de esta forma un interesante ambiente de aprendizaje con tres integrantes: computadoras, animales y humanos. En definitiva, estamos aprovechando mejor las neuronas del reino animal y las nuestras.
Los interesados en comunicarse vía correo electrónico con el autor, pueden hacerlo a la siguiente dirección:
( aprenderhoy@lanacion.com.ar )





