Un vacío léxico y amigos que no son tales
Aunque ahora se propenda forzosamente al bilingüismo (o al multilingüismo), lo cierto es que pasar de un idioma a otro no siempre es fácil, si se quiere ser más o menos preciso.
El profesor Mario Pintos tiene una observación para hacer sobre el tema. En su correo electrónico del 2 de junio, escribe: "Me motiva a escribir el haber leído en la historieta de Tute una frase en francés. Es algo ya reiterado las faltas de ortografía y de estructura en las frases en ese hermoso idioma. Hubiese sido un elemento motivador utilísimo para nosotros, los profesores de francés, la publicación humorística de Tute, si hubiese escrito lo correcto. Sería discutible el uso de ceci, pero no lo es el género del sustantivo: nuage es masculino, un nuage . Por lo menos escribió une pipe.
"Sin ánimo de corregir a Tute, verdadero maestro en el género del humor, vuelvo al título de una de las columnas de Línea directa: «Practicar y practicar, hasta que prenda». Recuerdo a un profesor de lengua francesa que nos decía: «Ese verbo que tienen ustedes, machaquer et machaquer» ".
Pintos se refiere a la famosa pintura de René Magritte (1898-1967), en la que el artista retrata meticulosamente una pipa, y debajo, con igual precisión, pone la leyenda Ceci n'est pas une pipe (?Esto no es una pipa'), para cuestionar la realidad pictórica, y que Tute recreó recientemente en su historieta "Batu". Sus personajes, además de la pipa, se topaban también con una nube y, como señala Pintos, casi un problema de " falsos amigos " transformó un nuage en * une nuage . Para amigos de verdad, los diccionarios.
Otro lector, el traductor público Mariano Vitetta, que ha contribuido ya otras veces a esta columna, escribió el 27 de junio: "Para mí, siempre es motivo de placer y aprendizaje leer las notas de Nora Bär, la periodista especializada en temas científicos, pero, en esta oportunidad, en su nota «La catedral de la tecnología cumplió 150», referida al Massachusetts Institute of Technology (MIT), me gustaría hacer algunas precisiones. Al comienzo, se hace referencia a la «presidenta» del MIT, pero éste es un calco del inglés, ya que, en español, las universidades no tienen presidenta, sino «rectora».
"En el segundo párrafo, se indica que esta institución cuenta con «4300 estudiantes subgraduados» y «6300 graduados». Las opciones elegidas en el texto demuestran que hay un problema: un vacío léxico. En el sistema educativo de los Estados Unidos, se denomina undergraduate student a aquel que aspira al primer título de nivel universitario: el b achelor's degree; esta titulación suele durar unos dos años. Luego, aquellos que quieran continuar con sus estudios deberán pasar a la siguiente etapa y convertirse (ya con el b achelor's degree en mano) en graduate students, es decir, en estudiantes de un m aster's degree (licenciatura o carrera de grado) o de un Ph. D . (doctorado). El gran problema es que en nuestro sistema no tenemos equivalentes, y aquí está el vacío léxico.
"Una solución posible, aunque no perfecta, sin duda, sería referirse a «4300 estudiantes de grado» y «6300 de posgrado»; si bien nuestro concepto de «grado» no coincide con el de ellos, se puede entender que, para los estadounidenses, dentro de la carrera de grado (undergraduate) está el b achelor's degree y, dentro del posgrado (graduate) , están el m aster's degree y el Ph. D."
Las observaciones de nuestros dos lectores recuerdan las páginas finales de la novela Tres tristes tigres (1967), de Guillermo Cabrera Infante. Además de ser uno de los grandes escritores de la literatura latinoamericana, Cabrera Infante era un magnífico traductor y conocía las emboscadas del oficio. Por algo, hacia el final de su novela hace un juego de palabras con el famoso traduttore, traditore (en italiano, ?traductor, traidor'): "Y me volví a quedar dormido dreamiendo soñando con los leones marinos de la página ciento uno: morsas: morcillas: sea-morsels. Traditori".
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