
Costumbres ancestrales en la Puna
Campo Quijano le rinde honores a la Pachamama, y prepara el terreno para caminatas y cabalgatas
1 minuto de lectura'
SALTA.- En medio de los cerros, con árboles que adornan las calles donde hay casas de la primera mitad del siglo XX, con pobladores que conservan tradiciones gauchas y algunas precolombinas, como las honras a la Pachamama, Campo Quijano, El Portal de los Andes es un sitio adecuado para un relajamiento a pleno y para adentrarse en la imponencia de las montañas pintadas de blanco por la nieve y de los espacios interminables de la Puna.
Tomando como base este pueblo nacido con el ramal ferroviario C 14 por donde circula el Tren a las Nubes, hay varios circuitos para recorrer a pie, a caballo o en vehículo. Para algunos es sólo una estación de paso donde se puede ver una locomotora de vapor que circulaba por los rieles antes del año 50 como reliquia, y muy cerca la plazoleta Ingeniero Ricardo Maury, que lideró la epopeya del Huaytiquina para construir uno de los tendidos ferroviarios más espectaculares del mundo, que miles de turistas ya recorrieron.
Pero el tren sigue su camino de altura y Quijano permanece en el trazado de la ruta nacional 51 que llega a Socompa, en el límite con Chile, y que permite enlazar con la Puna jujeña.
Circular por el pueblo puede llevar a la vieja usina, en una lomada, desde donde se visualiza el panorama y el principio de la Quebrada del Río Toro que acompaña la ruta y las vías del tren y el río Blanco, un lugar para refrescarse en verano porque el resto del año tiene escaso caudal. A un kilómetro y medio hacia el noroeste están la villa veraniega de Río Blanco y la estación Virrey Toledo, con arquitectura hispánica e inglesa que mantienen sus rasgos originales, a lo que se suma una capilla que data de 1914. La confluencia de los ríos Blanco y Toro aporta otro atractivo a la zona.
El camino de Río Blanco lleva a la usina de Corralito, que genera energía aprovechando una caída del agua; en la década del 50 fue una de las más avanzadas, con turbinas movidas por la velocidad y fuerza del agua. Ahora sólo opera cuando se corta el sistema interconectado.
Otros lugares para ver son El Cruce, El Puyil y El Manzano, donde en 1937 se comenzó una ruta a Cachi que, por las grandes pendientes, no se concretó, pero queda la huella que es utilizada para hacer turismo de aventura en 4x4 y en la travesía se puede pescar truchas. Siguiendo por la ruta nacional se llega a la finca El Toro dedicada a la cría de ovinos, sobre todo la variedad Karacul. Hay lagunas con patos y parinas.
Cerca de Quijano se halla el dique Las Lomitas, apto para todo tipo de práctica deportiva: windsurf, canotaje, remo, kayak, pesca y natación en las zonas planas. Cuenta con amplios espacios verdes, confitería-pub, y un circuito para recorrer caminando o cabalgando alrededor del dique. Unos kilómetros antes se encuentra La Silleta, pueblo de fisonomía definida, cuna de un fortín gaucho de renombre en la provincia, con una historia anterior a Campo Quijano, ya que allí paraban los arreos de vacunos que iban a Chile como último descanso antes de enfrentar la imponente cordillera de los Andes. Otros sitios son Potrero de Linares y Potrero de Uriburu, lugares aptos para las cabalgatas por los cerros.
Fiestas y homenajes
Los paisajes se entremezclan con actividades diferentes: en julio, el viajero puede participar de los festejos del Día de la Independencia, que coincide con la fundación de Campo Quijano, y el 25 es la fiesta de Santiago Apóstol, con actividades cívicas y religiosas que se complementan con espectáculos de destreza criolla porque se hace un culto a la tradición, que se vive particularmente en noviembre. Ese mes, esta tierra de canto, sol y paisaje desde hace 36 años eleva al viento su voz para que sepan que en el Portal de los Andes siguen cuidando la raíz pura y auténtica.
La agrupación de gauchos Rodeo Antenor Sánchez desarrolla una semana de actividades folklóricas y culturales, y el pueblo se viste de rojo, alegres espuelas en la zamba, guardamonte hecho trueno, acompañando el galope de los caballos, dueños del tiempo y la historia, y te invita a compartir y descubrir sus bellezas naturales, junto a la hospitalidad de su gente, destaca una promoción de la comuna.
Se mantienen por otra parte las honras a la Pachamama, culto prehispánico difundido en la zona andina. Pacha-Mama, esposa del Dios del Cielo, es la hacedora de todo lo que ocurre en la Tierra. Las buenas cosechas y la fertilidad de los rebaños son productos de su generosidad, y la sequía y las pestes, de su ira. Las marcadas del ganado menor comienzan el domingo siguiente al de Gloria, con almuerzos criollos, pialadas, señaladas, marcadas, doma, casamiento de animales, campeadas, carneadas del toro de yista y ofrendas a la Pachamama para pedir un buen año y una buena cosecha, pero en agosto adquieren una mayor importancia. Son 31 los días de las ofrendas en las apachetas, hoyos donde se depositan hojas de coca, bebidas, alimentos y frutos de la tierra, ritos que se pueden vivir en este mes que para algunos es de la mala suerte. En agosto se realiza la fiesta nacional y los turistas pueden participar de esta liturgia varias veces centenaria con excursiones especiales.
Si se piensa en el verano, es de una temperatura agradable, a tal punto que muchas familias salteñas se trasladaban al pueblo en esa estación.
Orígenes preincaicos
En un alto, porque tenía una finalidad defensiva en la Quebrada de las Cuevas, está Santa Rosa de Tastil, casi en la desembocadura de la Quebrada del Toro, a una altura de 3200 metros. Es una antigua ciudad preincaica de 12 hectáreas, uno de los monumentos más importantes de la arqueología local. Allí existe un museo donde se puede ver collares, restos óseos, muestras del arte rupestre y otros elementos de cerámica, metal, madera y hueso, así como cestería.
El pueblo tiene como patrona a Santa Rosa de Lima, y cada 30 de agosto las oraciones cristianas se intercalan con el ritual indígena propiciatorio de una mejor ventura para sus animales.
Datos útiles
Alojamiento
Alquiler de casa por mes: entre $ 600 y $ 1000 (con pileta).
Camping, desde $ 3 por día por carpa a $ 25 en cabaña con heladera y cocina. En hotel, desde $ 15 a $ 75 por persona por día.
Distancias
Desde Salta, Campo Quijano está a 27 kilómetros. Se llega por la ruta nacional 51; hay ómnibus de línea y remises, o desde la zona andina en conexión con la ruta nacional 40.
Al aeropuerto: 15 kilómetros.
La Silleta: 7 kilómetros. Santa Rosa de Tastil: 75 kilómetros.
San Antonio de los Cobres: 131 kilómetros. Paso de Sico: 269 kilómetros (límite con Chile).
Antofagasta (Chile): 806 kilómetros.
Más información
Casa de Salta. Diagonal Norte 933. (4326-1314). De lunes a viernes, de 10 a 16.





