
El perfil del Presidente se asemeja al de un deambulador memorial, que recurre al discurso histórico para legitimar un estado de cosas, más que para consolidar una identidad
A Alberto la historia parece esquivarlo. Desde 1946, los presidentes peronistas conmemoraron el 17 de octubre con rituales y discursos frente a multitudes en los que se dirigen al pueblo sin intermediarios. Así lo hicieron Juan Domingo Perón, Isabel Perón, Néstor Kirchner y Cristina Kirchner. Carlos Menem fue una excepción en esa tradición peronista de despliegue simbólico por el mito fundacional del movimiento. En diez años de gobierno, Menem encabezó un solo acto por el 17 de octubre. El ritual del discurso presidencial desde el balcón de la Casa Rosada, ni siquiera fue revivido cuando se conmemoraron 50 años del hecho. Se trataba de una austeridad simbólica deliberada. No lo hacía porque no quería hacerlo.

