
En el discurso de la vicepresidenta, la memoria es un campo de batalla donde pueden rastrearse las raíces del conflicto entre el “pueblo” y sus enemigos
11 de abril de 2015. VII Cumbre de las Américas. La entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner se dirige a la audiencia: “Yo sé que al presidente Barack Obama -lo acaba de decir- no le gusta mucho la historia o le parece que no es importante, a mí me ayuda a comprender lo que pasa, lo que pasó, por qué pasó y fundamentalmente, a prevenir lo que puede llegar a pasar”. 2 de diciembre de 2019. Tribunales Federales. La recién electa vicepresidenta cierra su declaración ante los jueces: “A mí me absolvió la historia y me va a absolver la historia. Y a ustedes, seguramente, los va a condenar la historia”.

