El martes, la nueva reforma laboral se convertiría en ley

La oposición logró posponer la votación
Jaime Rosemberg
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26 de febrero de 2004  

El justicialismo deberá esperar una semana más para satisfacer los deseos del presidente Néstor Kirchner y lograr la sanción en la Cámara de Diputados del nuevo proyecto de ley laboral, que anteayer obtuvo la aprobación del Senado.

Ayer, luego de constatar la cerrada oposición de la bancada radical y de otros legisladores de la oposición al tratamiento del proyecto en el recinto, el bloque del PJ acordó con sus pares de la UCR impulsar una sesión especial para el próximo martes, en el que, se descuenta, logrará la mayoría necesaria para la derogación de la cuestionada norma, aprobada bajo sospechas de pago de coimas en abril de 2000.

El justicialismo en Diputados hizo un último intento por tratar, en tiempo récord, la polémica norma. A la mañana, la Comisión de Legislación Laboral, que conduce el diputado Saúl Ubaldini (PJ-Buenos Aires), comenzó el tratamiento del proyecto, pero la reticencia del radicalismo a aprobar el dictamen en comisión y dar quórum en el recinto durante la misma jornada llevó al PJ a plantear otras alternativas.

Así se acordó continuar el debate por la tarde, y ya con la presencia del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que explicó los alcances del proyecto oficial por pedido del bloque radical, conducido por Horacio Pernasetti (UCR-Catamarca).

Tal como lo hizo en el Senado en el debate previo a la aprobación de la ley en la Cámara Alta, Tomada defendió el proyecto oficial, al que calificó de "equilibrado y consensuado", y afirmó que la norma "apunta a la protección del empleo, en sentido contrario a la legislación 25.250 que vamos a derogar".

Agregó el ministro que esta norma se ajusta "al patrón de crecimiento y de acumulación que el Gobierno puso en marcha".

A su turno, cada uno de los bloques opositores le hizo notar sus diferencias con el proyecto.

Pernasetti, por ejemplo, estimó que derogar el artículo 10 de la ley 25.013 sancionada en 1998 dará como resultado el cobro de menores indemnizaciones para los trabajadores, y se mostró preocupado por la caída de los 220.000 empleos comprendidos en el régimen de promoción de empleo de la norma por derogar.

"La discusión de hoy (por ayer) demostró que cuando la UCR pedía más tiempo no era por capricho", afirmó Pernasetti.

El diputado Guillermo Alchouron (AR-Buenos Aires) se manifestó por "una nueva norma que dé esperanza a los desocupados y a los jóvenes que buscan empleo" y dijo estar preocupado "por los temas que quedan pendientes luego de esta ley", por tratarse de una norma transitoria que modifica sólo parte de la cuestionada ley sancionada durante el gobierno de Fernando de la Rúa.

"No entendemos por qué se baja el piso indemnizatorio", advirtió la diputada Alicia Castro (Frente para el Cambio-Buenos Aires), quien pidió perfeccionar la iniciativa, haciendo cumplir con las 8 horas diarias y 48 semanales que marca la legislación laboral.

Tomada calificó de "saludables" las disidencias, pero confirmó que la ley tiende a "beneficiar a los trabajadores" y "crear empleo como motor del crecimiento" del país.

Confianza dentro del PJ

A pesar de las críticas, el bloque conducido por José María Díaz Bancalari (PJ-Buenos Aires) salió fortalecido de la reunión.

No logró el tratamiento inmediato de la norma, pero se aseguró el crucial respaldo en general de la UCR al proyecto, en tan sólo un día.

"Este es un debate agotado, ya todos sabemos cómo vota cada uno", resumió Díaz Bancalari, que, a pesar de lamentar "no estar debatiendo en el recinto" la derogación de la norma, se mostró satisfecho con poder tratarla el próximo martes.

Si bien el PJ y la UCR ya acordaron aprobar el proyecto en general, los principales bloques opositores adelantaron que se opondrán a la derogación tal como la propone el oficialismo.

Lo harán cada uno a su manera. Los distintos legisladores que componen la centroderecha parlamentaria anticiparon que su posición será dar quórum, pero rechazar la iniciativa oficial.

Diferentes visiones

"En principio, votaremos en contra, porque ésta es una ley que no promueve la generación de empleo", advirtió a LA NACION el diputado Guillermo Cantini (Unión Por la Argentina-Capital).

El espacio de centroizquierda, encabezado por ARI, y al que se sumarán los socialistas, el Partido Intransigente (PI) y el diputado de la CTA, Claudio Lozano, se manifestarán por la nulidad de la cuestionada ley laboral, e irán al recinto con un proyecto en minoría.

"Este proyecto sostiene una concepción propia del neoliberalismo de los noventa", dijo el diputado Eduardo Macaluse (ARI-Buenos Aires), quien afirmó que la nulidad de la ley sería "una forma de preservar las instituciones y la democracia".

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