
Vicejefe de Gabinete, este ingeniero de 45 años ató sus últimos 180 días a la negociación de la norma más buscada por Milei; su vínculo con Francos y los años en la empresa de Eurnekian
Las últimas horas de José “Cochi” Rolandi transcurrieron frenéticas. Trazó un surco en las casi treinta cuadras que separan la Casa Rosada del Congreso de la Nación. Llevó exigencias y recomendaciones, trajo concesiones, negativas y silencios, y volvió a comenzar. Negoció con legisladores extraños y con otros que parecían propios. La cuenta regresiva para el tratamiento de la Ley Bases en el Senado avanzó con Rolandi internado en el Parlamento y en comunicación directa con Guillermo Francos, su flamante jefe, atento a intervenir desde su despacho de la planta baja de la Casa Rosada.
