La mayoría prefería ir a votar

Según un sondeo, la renuncia de Menem generaría frustración entre los votantes
Oliver Galak
(0)
14 de mayo de 2003  

Nueve de cada diez argentinos seguían pensando ayer que Carlos Menem no declinaría su participación en el primer ballottage presidencial de la historia argentina. Dos tercios de la población deseaban votar el próximo 18 de mayo. Y sólo un cuarto de los votantes pensaba que esta decisión perjudicará a Néstor Kirchner o a Eduardo Duhalde, mientras que el 40% opinaba que el mayor perjudicado era el propio candidato riojano.

Los datos surgen de una encuesta telefónica de 300 casos realizada entre las 9.30 y las 16 de ayer por la consultora D´Alessio-IROL.

El estudio concluyó que la cancelación del ballottage frustrará tanto a los votantes del gobernador de Santa Cruz como a los del ex presidente. "A los primeros, porque querían que Kirchner gane en buena ley y pueda demostrar una aplastante derrota. A los segundos, porque pretendían cerrar este ciclo honorablemente, aunque Menem pierda", explicó Eduardo D´Alessio.

Estos resultados coinciden con la opinión de varios encuestadores consultados ayer por LA NACION, para quienes la renuncia de Menem sólo logrará dañar aún más su imagen pública.

Los especialistas en opinión pública también descartaron que el gesto del ex presidente pueda ocasionar un gran perjuicio a la gobernabilidad de una administración encabezada por Néstor Kirchner, ya que la legitimidad del próximo presidente, estimaron, no estará respaldada tanto por los votos con los que haya sido elegido como por sus propios actos de gobierno.

Ultimos sondeos

Ya antes de la primera vuelta, todos los posibles escenarios para el ballottage indicaban una derrota de Menem frente a cualquiera de los otros candidatos con posibilidades de ganar. Luego del 27 de abril, las encuestas para la segunda vuelta confirmaron lo que se venía perfilando: que Menem perdía irremediablemente frente a cualquiera de los otros candidatos. Puntos más, puntos menos, todos los sondeos le dieron a Kirchner una ventaja de casi el 40 por ciento sobre Menem.

Una encuesta difundida ayer por Ricardo Rouvier y Asociados le dio a Kirchner un triunfo por 78,9 a 21,1 por ciento. Otro estudio de D´Alessio-IROL registró una intención de voto de 63 a 25, siempre en favor del candidato oficialista. A fines de la semana última se publicaron otras tres encuestas coincidentes: Research International-Analogías (62,1 a 24), OPSM (62,1 a 25,3) y Equis (58,5 a 21,7).

"Ahora habrá un fuerte rechazo a la actitud irresponsable de Menem de no asumir los compromisos adquiridos con anterioridad. El hecho de presentarse en las elecciones presumía competir luego en el ballottage", afirmó Artemio López, titular de Equis. Para el sociólogo, esta decisión clausura definitivamente la posibilidad del candidato riojano de reinsertarse en el terreno político.

Para Rouvier, "esta situación va a afectar negativamente la imagen de Menem. Lo que intenta es preservar por lo menos parte del aparato político que conserva en el interior".

Analogías registró en los últimos días que alrededor del 80% de los votantes prefería que el proceso electoral culminara con el ballottage. Su titular, Analía del Franco, precisó que "la gente tiene absoluto rechazo a la decisión de Menem de no competir y esto disminuye aún más la evaluación de su imagen. Ya después de la primera vuelta había bajado su imagen positiva. Ahora queda en una situación de irreverencia frente a los procesos institucionales".

Eduardo Fidanza, director de Catterberg y Asociados, consideró que "Menem cometió un error que va en contra de la lógica de su forma tradicional de hacer política", y aunque consideró que aún es prematuro para evaluar los efectos, dijo que su impresión es que este gesto va a perjudicar aún más al ex presidente.

Para Enrique Zuleta Puceiro, "por más inspirados que sean los argumentos de Menem, juega en su contra la presunción de culpabilidad. La gente con su voto apostó al ballottage y quería que haya ballottage. Esta decisión lo perjudica, es irrescatable".

El analista le atribuyó un papel decisivo a las encuestas en la decisión de Menem, y consideró que este hecho demuestra la debilidad del sistema político de partidos. "La opinión pública independiente es tan fuerte que ha vuelto a demostrar que es por lejos el principal actor político", señaló.

Hugo Haime consideró que "con 70 o 22% de los votos la situación objetiva de Kirchner no cambia demasiado, porque está obligado a generar actos de gobierno y consensos políticos que lo afirmen como presidente".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.