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Horacio ya no es más Horacio, sino simplemente Larreta" class="com-link break-word" data-mrf-recirculation="n_link_parrafo">Larreta. La campaña de marketing que hizo el Pro durante años para que sus dirigentes fueran reconocidos por sus nombres de pila –Mauricio, María Eugenia, Patricia–, antes que por sus apellidos, ya es parte del pasado para el exalcalde de la ciudad de Buenos Aires, cuya carrera política está en plena etapa de reinvención. No es que abjure del partido amarillo, pero advierte que el acercamiento desmedido a Javier Milei lo condenará a un segundo plano o peor aún, a la irrelevancia.



