
El senador nacional por el radicalismo se salvó de milagro al explotar una bomba en su auto, el 21 de noviembre de 1973; defensor de presos políticos, después fue secuestrado durante la dictadura militar
Un cálculo sobrio, si bien se trató de una organización macabra dedicada al estruendo y a los explosivos, le atribuye a la Triple A unos 800 atentados, entre 1973 y 1976. Piedra basal de la represión militar, la víctima de su primer golpe fue el senador nacional Hipólito Solari Yrigoyen (UCR), quien el martes 21 de noviembre de 1973 voló por el aire cuando encendió el motor de su Renault 6 en el estacionamiento cubierto de Marcelo T. de Alvear 1276. Hoy mantiene su departamento a una cuadra de allí, sobre la avenida Santa Fe, aunque su lugar de residencia siempre fue su elegida ciudad de Puerto Madryn.

