
Murió Guillermo López, uno de los jueces de la mayoría automática
1 minuto de lectura'
El ex ministro de la Corte Guillermo López, uno de los controvertidos jueces más cercanos a Carlos Menem, que formó parte de la llamada mayoría automática del alto tribunal, falleció ayer como consecuencia de una larga enfermedad.
López ya no se desempeñaba en el cuerpo, al que había renunciado en octubre, bajo la inminencia de un juicio político en su contra.
El ex magistrado, que había nacido en Santa Fe, tenía 77 años, era viudo y tuvo tres hijos. Se graduó en 1952 en la Universidad de Buenos Aires, cuando tenía 25 años, y se doctoró cuatro años después, en la misma casa de altos estudios.
Como docente, se desempeñó en la UBA, donde llegó al cargo de adjunto de derecho laboral, y también en la Universidad de Belgrano, donde fue titular de cátedra. También escribió siete libros y numerosos artículos en revistas especializadas.
Cerca de la política
El derecho laboral fue la disciplina que abrazó en su vida de trabajo, que desarrolló desde el ejercicio independiente de la profesión. Pero fueron sus vínculos con el sindicalismo, especialmente con Lorenzo Miguel, los que lo acercaron a la política.
Antes de asumir en la Corte Suprema se había desempeñado durante dos años como magistrado de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Y en 1994 el entonces presidente Menem lo designó en la máxima instancia judicial.
El arribo de López a la Corte fue un subproducto del Pacto de Olivos: Menem había negociado con el radicalismo cambiar varios ministros del tribunal para tener una integración más imparcial.
En esas circunstancias, renunciaron los jueces Rodolfo Barra y Mariano Cavagna Martínez para dejar libres dos vacantes, y entonces Menem, conforme con una cláusula no escrita de ese acuerdo político, designó a un peronista, López, y a un jurista independiente, Gustavo Bossert.
López trabó una muy fluida relación con el ministro del Interior que más duró en la gestión menemista, Carlos Corach, acusado por Domingo Cavallo de manejar los hilos del Poder Judicial.
La realidad confirmó las sospechas que rodearon la designación de López: apenas se incorporó en el tribunal, adscribió a la llamada mayoría automática, un grupo de cinco jueces que respondieron con premura a los requerimientos de Menem.
Al frente de ese grupo estaban Julio Nazareno, que era el presidente de la Corte, y Eduardo Moliné O´Connor, que fue el cerebro de esa mayoría automática. Nazareno era el encargado de reunir políticamente a los jueces, mientras que el segundo de los magistrados les daba contenido a las decisiones.
Desde lo ideológico, sea por haber adscripto a la visión política de Menem o por convicción personal, López abrazó posiciones muy conservadoras, tanto en lo económico como en lo político.
Firmó casi todos los fallos más cuestionados de esa gestión, como por ejemplo el caso en el que la Corte les reconoció a los jubilados un aumento sustancialmente inferior al que les correspondía por ley.
El peor momento
En 2002, el presidente Eduardo Duhalde promovió el juicio político contra la Corte, que se sustanció en la Cámara de Diputados. López, al igual que Nazareno y Moliné, estuvo entre los jueces más cuestionados. Pero luego de que el tribunal mostró su fuerza, Duhalde se convenció de que era preferible dar por terminado el enjuiciamiento.
Los problemas retornaron con el presidente Néstor Kirchner. En cuanto asumió, promovió la destitución de Nazareno, que renunció en 2003, y de Moliné y López.
Moliné pretendió resistir el embate, pero fue destituido en diciembre. López, enfermo, renunció el 23 de octubre, dimisión que se hizo efectiva el 1° de diciembre. En su reemplazo, Kirchner propuso a la ex jueza penal Carmen Argibay, que aún no asumió.
Ayer, en el velatorio se hizo presente el juez de la Corte Antonio Boggiano, una de las pocas caras de la Justicia que se acercaron a un público conformado por muchos amigos y familiares. Petracchi envió una nota de condolencias en representación del tribunal. Los restos fueron inhumados en el cementerio privado Memorial, de Pilar.
1
2Los negocios del empresario ligado a la AFA que cobraba a dos puntas
- 3
La Corte Suprema dejó firme un fallo que obliga a la provincia de Buenos Aires a garantizar el suministro de agua potable en Bragado
4La CGT salió a la calle “en defensa de la industria nacional” y posterga la definición sobre un paro general
