Para el Gobierno, la Prefectura fue atacada con armas de fuego

El Ministerio de Seguridad sostuvo que Rafael Nahuel murió cuando las fuerzas federales "se defendían"; califican el incidente como una "declaración de guerra" de la RAM
Jaime Rosemberg
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27 de noviembre de 2017  

La fotografía de Nahuel encabezó ayer la manifestación en la Plaza de Mayo
La fotografía de Nahuel encabezó ayer la manifestación en la Plaza de Mayo Fuente: Telam

Ni en la Casa Rosada ni en el Ministerio de Seguridad tienen dudas: la toma del predio en Villa Mascardi que terminó el sábado con la muerte del joven Rafael Nahuel luego de un enfrentamiento con la Prefectura es parte de una "escalada de violencia" promovida por el grupo radical mapuche, una virtual "declaración de guerra" al Gobierno.

Desde el Ministerio de Seguridad, que encabeza Patricia Bullrich, esgrimieron ayer una férrea defensa del proceder de la Prefectura, en un camino similar al seguido por la funcionaria luego de la desaparición del artesano Santiago Maldonado, cuyos restos fueron velados anteayer en 25 de Mayo, en coincidencia con la muerte de Nahuel.

"El Ministerio de Seguridad, a través de la Prefectura Naval, bajo las órdenes operativas de la Secretaría de Seguridad de la Nación, lamenta lo sucedido pero considera que, en esta oportunidad, no se trató de un grupo de protesta o de reivindicación, sino de una metodología de violencia armada, inadmisible con la democracia y el Estado de Derecho", afirmó el ministerio a través de un comunicado. Bullrich agregó allí que "deposita la confianza en la investigación judicial para demostrar que [la Prefectura] actuó bajo todas las medidas operativas y protocolos que se utilizan en un enfrentamiento armado", afirmaron.

El sábado, un virulento enfrentamiento entre efectivos del grupo Albatros, de Prefectura Naval, y miembros del Lof Laufken Winkul Mapu, vinculado presuntamente a Resistencia Ancestral Mapuche, tuvo como saldo un muerto y otros dos mapuches heridos. Fue en Villa Mascardi, en el predio de Parques Nacionales del que habían sido desalojados el jueves pasado por orden del juez federal subrogante en esta ciudad Gustavo Villanueva. "Esta es una escalada de violencia muy notoria. Y queda claro que los tipos quieren pelear", coincidieron un funcionario que responde a Bullrich y un vocero del Gobierno. En Seguridad relacionan la toma del predio en Villa Mascardi que terminó a los tiros con una bomba desactivada en Rincón de Milberg, en Tigre, y los piedrazos contra la Casa de Río Negro porteña, ambos perpetrados en las últimas horas.

Desde la Casa Rosada se mostraban ayer precavidos y aseguraban que el juez de la causa "determinará responsabilidades".

De todos modos, en el Ministerio de Seguridad tomaron como válido el relato que la patrulla de cuatro miembros del grupo Albatros de la Prefectura hizo del encontronazo con un grupo de entre 10 y 20 personas que usurpaban el predio desalojado días atrás y que presuntamente pertenecían a la RAM.

Según el informe del ministerio, se "observaron dos o más personas portando armas de fuego" y tras escuchar disparos "se dieron cuenta del calibre de las balas porque arrancaron ramas gruesas de cuajo". "Hubo un grupo que lanzó piedras, con máscaras de gas y banderas, se los repelió con armas no letales y bombas de estruendo, pero empezaron a rodear a la patrulla. Intentaban escapar de los atacantes, que usaban armas de fuego", resumieron cerca de Bullrich a la nacion. "Estaban autorizados a disparar", agregaron desde el mismo ministerio en estricto off the record. La Prefectura fue desafectada y la investigación quedó a cargo de la PSA y la Federal.

Voluntaria militar, herida

El Ejército confirmó ayer a través de un comunicado que entre los mapuches que formaron parte del enfrentamiento del sábado pasado con la Prefectura había una sorpresa: la soldado voluntaria de la Escuela Militar de Montaña Micaela Johana Colhuan. La joven, una de las heridas en los incidentes, faltó a la escuela porque estaba con los manifestantes.

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