
Evidencias comparadas de otros momentos de zozobra económica muestran que la caída del salario impacta en la salud; baja el consumo de medicamentos y se olvida la medicina preventiva
Dicen los economistas que 2024 será un año recesivo y de ajuste (fiscal y de precios) en la Argentina. La crisis doméstica se enmarca en un contexto regional desfavorable: la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) prevé un crecimiento menor al 2% para América del Sur. Con este panorama, la salud de los argentinos no saldrá ilesa. Por el contrario, la historia contemporánea demuestra que la pérdida del poder adquisitivo del salario, las restricciones presupuestarias para la salud y el desempleo aumentan la enfermedad cardiovascular y mortalidad por todas las causas.
