
Frente a los casos resonantes que sacudieron a la opinión pública, tal vez los partidos políticos que pierden ante corruptos deberían replantearse por qué los hechos de corrupción no se ven reflejados en los resultados electorales
El resultado de las elecciones suscitó ciertas decepciones entre quienes mostraban preocupación, al menos en lo discursivo, por la lucha contra la corrupción. Los casos de “Chocolate” y el “Yategate” habían reflotado expectativas y algunos esperaban que la inquietud por los hechos de corrupción se viera reflejada en el plano electoral. Especialmente, el resultado en el distrito de Lomas de Zamora despertó la atención de quienes creían que la visibilidad de la suntuosa vida de un dirigente sería suficiente para darle un golpe electoral a determinada opción política.

