
La confrontación que dominó aquella década en la Argentina permanece de algún modo vigente y se prolonga en la llamada “grieta”
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Desde hace años, cada tanto escuchamos un llamado a “cerrar la grieta”. Muchos de los que lo sugieren no toman en cuenta que uno de los que contribuyó al origen de la grieta fue el matrimonio Kirchner, en cumplimiento de la exhortación del intelectual Ernesto Laclau, quien en su libro “La razón populista” promueve la necesidad de partir la sociedad en dos y que el líder se transforme en representante de una de las partes en contra de la otra.
Por Carlos Manfroni

