
También se recuperan los cascos de antiguas estancias para realizar eventos
1 minuto de lectura'
En el mundo hay una tendencia a transformar algunos sectores de los museos importantes en restaurantes, como una forma de ofrecer un atractivo más. Otras opciones son las grandes mansiones o palacetes convertidos en centros gastronómicos e incluso los cascos de las antiguas estancias, porque con la excusa del buen comer se disfruta de un día de relax.
Al respecto, se refirió Leonardo Mangini, representante de Maseda Propiedades: "Para un proyecto comercial, las propiedades antiguas con buen nivel de reciclaje son atractivas para el público en general y embellecen la ciudad, ya que su reconstrucción es muy valorada. En la Capital encontramos casonas antiguas de más de 100 años, que sólo alguien que mire a futuro y que aprecie el tema avale la importancia que tiene la recuperación patrimonial".
Sobre el costo, el comercializador agregó: "Es muy particular de cada propiedad, dependiendo de varios factores para que se pueda vender o alquilar; incluso, en algunos casos son cedidas por las familias".

Así surgen los que invierten en reciclar esos grandes espacios de históricas edificaciones; también en el Gran Buenos Aires, con el beneplácito del público. Vale citar, entre otros, el Circolo Massimo, el restaurante del Círculo Italiano, que funciona en la aristocrática mansión que fue de la familia Leloir, en Libertad 1264, en Barrio Norte. Proyectada por el arquitecto noruego Alejandro Christophersen, en 1903, tiene estilo francés del siglo XVI y detalles art nouveau. Donde se almuerza o cena todos los días en el mismo espacio íntimo que los residentes usaban para comer mientras miraban el jardín, con estatuas, una pequeña fuente de agua y un plátano de 120 años. Los pisos de mármol y maderas nobles, ambientan conferencias, muestras de arte, workshops y eventos.
El presidente del Círculo, Sebastián Impelluso, dijo: "En los 1807 m2 del inmueble declarado de interés histórico y cultural por la Legislatura de la ciudad se invirtió alrededor de un millón de pesos para adaptar el comedor; el salón de fiesta de la familia como el salón actual de fiestas y las habitaciones se transformaron en oficinas".

Desde febrero de 2006, junto a la entrada del Museo Nacional de Arte Decorativo, en Avenida del Libertador 1902, se instaló una sucursal de Croque Madame. "Para lo cual se reacondicionó el sector, con una inversión inicial de 100.000 dólares y un alquiler mensual de 20.000 pesos", informó Pablo Campos, titular de Croque Madame, junto a Mercedes Nougués. Campos agregó: "Nuestra idea, con el arquitecto Marcelo Nougués, fue adaptar el sitio a lo que fue la casa del chofer de la familia Errázuriz Alvear, propietaria del palacio construido a principios del siglo XX por el arquitecto francés René Sargent".
Consta de dos plantas como salón restaurante y para eventos, más un gran jardín, con una fuente construida en la época de la casa, rodeada de mesas al aire libre. Distintas personalidades pasan a degustar, también, la pastelería artesanal: "Hace unos meses llegó Cindy Crawford, que un rato después publicó en Facebook una foto de nuestros productos ponderándolos".
Menú criollo

A la vez, los viejos cascos de estancia son incorporados a la gastronomía, como lo representa Rodizio Campo, en Alsina s/Nº a la altura del km 71 de la ruta 5, en Luján. Sobre un campo de 97 hectáreas, desde hace 20 años se emplea el casco de estilo colonial con 100 años y el parque diseñado por el arquitecto Carlos Thays a fines del siglo XIX, para pasar un día de campo combinando el variado menú criollo, incluidos mate y pastelitos, con distintos esparcimientos. Entre éstos se ofrecen paseos en carruaje y bicicletas, entre otros. El gerente Oscar Petracca comentó: "Por las reformas introducidas invertimos alrededor de un millón de pesos, para que disfruten el merecido relax figuras de la TV, futbolistas, funcionarios políticos y el público en general". Otros centros gastronómicos emparentados con el reciclado de antiguas propiedades son el restaurante del Museo Evita, en Gutiérrez 3926; la cafetería de Villa Ocampo, en lo que fue la mansión de la escritora Victoria Ocampo, que hoy pertenece a la Unesco, en Elortondo 1837, Beccar, y pronto se inaugurará otro Croque Madame en el Museo de Arte Español Enrique Larreta, Juramento 2291, Belgrano.



