
Kuyén Bonsái experimenta con especies nativas como ñires, coihues y arrayanes, además de producir más de veinte variedades de arces japoneses
4'minutos de lectura
Algunas pasiones llegan de manera repentina. Otras, en cambio, se instalan con la paciencia de un árbol: crecen despacio, echan raíces profundas y esperan el momento justo para desplegarse. La historia de Kuyén Bonsái pertenece a este segundo grupo.
Por Belén de Ancizar

