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Livianas, reutilizables y fáciles de mover, las bolsas de cultivo permiten tener una huerta en lugares pequeños
Revista Jardin

Qué son las bolsas de cultivo y para qué plantas sirven

Esta opción te permite desde reutilizar bolsas de diferentes materiales hasta comprar la amplia variedad que ofrece el mercado. Estos son los secretos de esta nueva tendencia

Esta opción te permite desde reutilizar bolsas de diferentes materiales hasta comprar la amplia variedad que ofrece el mercado. Estos son los secretos de esta nueva tendencia

Gabriela Escrivá
5'
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Las bolsas de cultivo son una alternativa a las macetas para la producción de diferentes hortalizas, aromáticas y flores. Son livianas y fácilmente transportables para que las ubiques en lugares donde las plantas reciban las horas de sol necesarias. Su flexibilidad y adaptabilidad te permitirá formar conjuntos de plantas que se beneficiarán mutuamente. Por ejemplo, ante el calor estival las bolsas cuentan con muy buena resistencia térmica. Las más externas del grupo recibirán de lleno el sol más fuerte, pero las centrales estarán más frescas. Son duraderas, reutilizables y resistentes a las caídas o impactos.

Plantas de papa creciendo con vigor en amplias bolsas de cultivo
Plantas de papa creciendo con vigor en amplias bolsas de cultivo Istock - iStockphoto
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La opción comercial

Estas bolsas son plásticas o de geotextil, una tela transpirable que destaca por su capacidad de drenaje y aireación. Este material genera el fenómeno de “poda por aire” de las raíces. Al llegar las raíces a las paredes de la bolsa, en lugar de enrularse, se produce esta poda que incrementa el número de raíces secundarias, aumentando la capacidad de absorción de agua y, en consecuencia, de los nutrientes disueltos en ella. Con raíces sanas, se acelera el crecimiento vegetal.

Bolsas de cultivo con un material poroso que asegura la aireación y el oxígeno necesario para el desarrollo de las plantas
Bolsas de cultivo con un material poroso que asegura la aireación y el oxígeno necesario para el desarrollo de las plantasIstock - iStockphoto

Para aprovechar la superficie de las paredes en balcones y terrazas, se comercializan macetas colgantes de geotextil con bolsillos de cultivo. Son similares a los “organizadores” de zapatos que van dentro de los armarios. En cada bolsillo se trasplanta una hortaliza de raíz pequeña, una flor o una aromática sin colocar leca en la base. En verano, si están expuestas al sol son exigentes en riegos completos con manguera.

Sistema vertical con bolsillos de cultivo, en este caso con hierbas aromáticas
Sistema vertical con bolsillos de cultivo, en este caso con hierbas aromáticas Istock - iStockphoto

¿Plásticas o de tela?

Las bolsas de cultivo de tela se destacan por ser resistentes, livianas, contar con buena aireación del sustrato y tener correas, que facilitan su traslado cuando sea necesario. Están fabricadas con materiales reciclados y puede ser reutilizada en varios ciclos de cultivo. Luego de finalizada la recogida de todos los frutos o las plantas, se vacía completamente y puede lavarse, secarse y volver a utilizarse.

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Las bolsas de cultivo de plástico suelen ser de mayor tamaño y soportar mejor los cambios ambientales. Al ser impermeables, se pierde menor volumen de agua de riego. En verano es una ventaja, pero en la temporada de otoño– invierno, puede promover el ataque de enfermedades en los cultivos. En esta categoría también entran las plásticas reutilizadas, como son las de alimentos para mascotas.

Cultivo en bolsas de plástico negras, que tienen  la ventaja de ser más grandes e impermeables
Cultivo en bolsas de plástico negras, que tienen la ventaja de ser más grandes e impermeables Istock - iStockphoto

Cómo llenarlas

La mezcla de sustratos debe ser muy porosa. No es recomendable rellenar las bolsas con tierra, ya que las arcillas presentes harán que se transforme en una masa compacta, perjudicando a las raíces más pequeñas. Una mezcla posible es un tercio de fibra de coco, un tercio de compost maduro y el último tercio de perlita. En las bolsas de tela no es necesario colocar en la base una capa de leca para favorecer el drenaje al momento del trasplante, sino que se rellena directamente con el sustrato. En este orden: sustrato, planta y más sustrato. Luego regar hasta ver drenar el agua por los agujeros de la base. Es importante recordar que exigen mayor frecuencia de riegos ya que el agua se evapora por la pared de tela.

Las mezclas comerciales preparadas ya vienen equilibradas y bien aireadas. En este caso también es muy importante el abonado natural complementario en forma de purines o fertilizantes orgánicos.

Un buen sustrato lleva 1/3 de fibra de coco, 1/3 de compost maduro y 1/3 de perlita
Un buen sustrato lleva 1/3 de fibra de coco, 1/3 de compost maduro y 1/3 de perlitaArchivo Revista Jardin y Istock
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Cómo regar

Las bolsas de tela transpirable demandan mayor frecuencia de riego y de aporte de agua que las macetas de cualquier otro material. Las plásticas, al retener más la humedad, hay que regarlas igual que las macetas de otros materiales. Las bolsas de arpillera o tela reutilizadas también pierden humedad con facilidad al ser muy porosas, exigiendo riegos más seguidos.

Mojar estas bolsas en verano, además de regar las plantas, ayudará a mantener el medio húmedo. El “autorriego”, que consiste en colocar un recipiente con agua en la base, permite que las raíces vayan absorbiendo agua a medida que la necesitan. Esta es una buena opción para ambos tipos de bolsa en los períodos de mayor temperatura.

Las bolsas de cultivo con manijas permiten moverlas según las necesidades de sol o protección de las lluvias
Las bolsas de cultivo con manijas permiten moverlas según las necesidades de sol o protección de las lluviasInes Clusellas

Qué plantar

Los cultivos de huerta que mejor prosperan en bolsas son los que tienen raíces poco profundas, como tomates, pepinos, ajíes, berenjenas, chauchas, lechugas, mini zanahorias, papas, berries, flores y plantas aromáticas.

Las papas, por su forma de crecimiento, han sido uno de los primeros cultivos con esta técnica. Se comienza con una capa de 20 cm de un sustrato ligero en una bolsa plástica con los bordes doblados hacia abajo y en la cual, previamente, se han hecho unos cortes en la base para facilitar el drenaje. Si es de geotextil no es necesario hacer los cortes. Sobre esta capa, colocar las papas brotadas, 4 o 5 serán suficientes. Cubrir con unas pocas paladas de sustrato, el suficiente para dejar las yemas expuestas al aire y el sol. Regar.

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A medida que vayan creciendo los tallos, ir desdoblando los bordes de la bolsa hasta llegar a la boca, colocando más sustrato o pasto seco. Las papas son, en realidad, tallos reservantes que crecen simultáneamente con los tallos aéreos que sostienen el follaje y los rizomatosos que otorgan estabilidad. La planta crecerá, florecerá y luego comenzará a marchitarse. En ese momento, ya estarán formados los tubérculos. El ciclo es de 6 a 7 meses. Al volcar y vaciar la bolsa, se cosecharán las papas nuevas. Estas se caracterizan por tener la piel muy fina, menor contenido de almidón y mayor porcentaje de agua. Son las ideales para consumir con cáscara luego de la cocción.

Por Gabriela Escrivá